Toma de decisiones sobre riego por goteo tras la lluvia en plasticultura
Cucurbitáceas en un sistema de plasticultura después de lluvias intensas. Créditos de la fotografÃa: Elsa Sánchez
El reto es saber cuándo ajustar el programa de riego después de lluvias intensas o si es necesario ajustarlo. El movimiento del agua de lluvia debajo del acolchado plástico es desigual y difÃcil de predecir. Los sensores de humedad del suelo son una herramienta práctica en el campo para evaluar si la lluvia ha contribuido a cubrir las necesidades de agua del cultivo.
La lluvia suele ignorarse en la programación del riego, y este enfoque sigue teniendo sentido

En la región y en Pensilvania en particular, muchos productores de hortalizas siembran en camas cubiertas con plástico y utilizan riego por goteo. En estos sistemas, la lluvia por lo general no se toma en cuenta al decidir cuándo activar el riego. Consulte la guÃa de Recomendaciones para la Producción Comercial de Hortalizas del Atlántico Medio (Mid-Atlantic Commercial Vegetable Production Recommendations). Este enfoque funciona porque el acolchado plástico bloquea la mayor parte de la lluvia e impide que llegue a la zona de las raÃces del cultivo, especialmente durante lluvias ligeras y moderadas.
Sin embargo, los patrones del clima están cambiando. En muchas temporadas de producción se presentan periodos prolongados de sequÃa al inicio y a mitad de la temporada, seguidos de lluvias intensas hacia el final. Esto plantea una pregunta importante: ¿Aportan las lluvias intensas agua de manera significativa a los cultivos que crecen bajo acolchado plástico?
Movimiento del agua debajo del acolchado plástico
Cuando el agua entra al suelo, se mueve en dos direcciones:
- En sentido vertical, hacia abajo por la fuerza de la gravedad
- En sentido horizontal, hacia los lados por acción capilar
La acción capilar permite que el agua se mueva por los poros del suelo, incluso contra la gravedad, de manera similar a como el agua sube por una toalla de papel cuando una parte está en contacto con un lÃquido.
Una vez que los poros del suelo cerca de la superficie se llenan, el exceso de agua puede moverse hacia los lados y, si las condiciones son adecuadas, desplazarse por debajo de las camas cubiertas con plástico.
La distancia que el agua puede moverse hacia los lados depende en gran medida de la textura del suelo. Los suelos con mayor contenido de arcilla tienen poros más pequeños y pueden favorecer un mayor movimiento del agua hacia los lados en comparación con los suelos más arenosos. Este artÃculo de Purdue Extension incluye ejemplos visuales de los patrones de humedecimiento en diferentes tipos de suelo.
Investigaciones que estudian el movimiento del agua de lluvia bajo acolchados plásticos

El acolchado plástico desvÃa la mayor parte de la lluvia de la superficie de la cama. Por eso, el agua no se infiltra de manera uniforme en el suelo debajo del plástico. Sin embargo, los estudios indican que la lluvia todavÃa puede aportar, de forma indirecta, algo de humedad a la zona de las raÃces, principalmente a través de áreas descubiertas como los entresurcos, los bordes de la cama o los orificios de plantación en el plástico.
El agua que entra al suelo por estas vÃas puede desplazarse hacia los lados por debajo del acolchado plástico, especialmente durante lluvias intensas. Sin embargo, la cantidad de agua que se mueve de esta manera puede variar mucho.
Los estudios con modelos muestran que el acolchado plástico modifica la dirección y la distribución del movimiento del agua en el suelo en comparación con el suelo descubierto. Esto ayuda a explicar por qué los efectos de la lluvia en los sistemas de plasticultura suelen variar de un campo de cultivo a otro (Kader et al., 2021). En general, aunque la lluvia puede ayudar a complementar la humedad disponible en el suelo bajo el acolchado plástico, es difÃcil predecir cuánto aporta y, por lo general, no ofrece la misma distribución y efectividad que el riego por goteo El riego por goteo continúa siendo el método más confiable para llevar agua a la zona de las raÃces del cultivo.
El momento y la etapa del cultivo también influyen en las decisiones de riego
Más adelante en la temporada de crecimiento, este efecto puede ser más importante al programar el riego. A medida que los cultivos crecen, las raÃces se expanden hacia los lados y hacia abajo y, con frecuencia, alcanzan los bordes del acolchado plástico o incluso se extienden más allá de esos bordes. En esta etapa, las raÃces están en una mejor posición para absorber el agua que entra al suelo desde áreas fuera de la cama. Esto aumenta la probabilidad de que la lluvia contribuya al agua disponible para la planta.
Aun asÃ, la cantidad de lluvia que llega a la zona de las raÃces sigue variando mucho. Depende de muchos factores, entre ellos la textura del suelo, la cantidad y la duración de la lluvia, la topografÃa, el tipo de cultivo, la etapa de desarrollo de la planta y otros factores. Incluso dentro de una misma finca, los efectos de la lluvia bajo el acolchado plástico pueden variar considerablemente de un campo de cultivo a otro. Por esta razón, no existe un umbral ni una recomendación universal para contar la lluvia de manera confiable al programar el riego.
La humedad del suelo sigue siendo importante para la toma de decisiones sobre el riego
Tanto el exceso como la falta de riego pueden afectar la calidad y la producción del cultivo. El exceso de agua puede contribuir a problemas como:
- Reducción de la calidad del fruto (por ejemplo, agrietamiento del fruto)
- Mayor riesgo de que algunas enfermedades aparezcan durante periodos húmedos (por ejemplo enfermedades causadas por el patógeno Phytophthora capsici)
- Lixiviación de nutrientes por debajo de la zona de las raÃces. Algunos artÃculos relacionados incluyen: ¿Cuál es el potencial de pérdida de nitrógeno por lluvias extremas de verano? (What is the Potential for Nitrogen Losses from Extreme Summer Rainfall?) Manejo de nutrientes para mejorar la eficiencia del nitrógeno y reducir las pérdidas ambientales (Nutrient Management to Improve Nitrogen Efficiency and Reduce Environmental Loss).
Al mismo tiempo, un riego insuficiente puede limitar el rendimiento potencial de los cultivos.
Sensores de humedad del suelo para apoyar la toma de decisiones sobre el riego
Los sensores de humedad del suelo ayudan a tomar decisiones de riego según lo que realmente ocurre en el suelo después de lluvias intensas, en lugar de depender de estimaciones. La Universidad Estatal de MÃchigan ofrece orientación práctica en el Uso de sensores de humedad del suelo para un manejo eficiente del riego (Utilizing Soil Moisture Sensors for Efficient Irrigation Management).
Para la producción de hortalizas, se recomienda:
- Colocar los sensores dentro de la zona activa de las raÃces
- Colocar sensores a varias profundidades (superficial, intermedia y profunda dentro de la zona activa de las raÃces) para seguir los cambios en la humedad
- Interpretar la tendencia, es decir, cómo cambia la humedad del suelo con el tiempo, en lugar de basarse en una sola lectura
Los sensores colocados en el borde de las camas cubiertas con plástico pueden servir como apoyo, pero no deben ser la única fuente de información. Esta zona responde más a la lluvia que otras partes de la cama. Una lectura tomada solo en el borde puede no representar la humedad del suelo en toda la zona de las raÃces y, si se usa como única guÃa, puede llevar a aplicar muy poca o demasiada agua.
Conclusión
En los sistemas de plasticultura, las lluvias intensas pueden aportar agua disponible para las plantas. Sin embargo, ese aporte no es constante ni fácil de predecir. Por eso, los sensores de humedad del suelo son útiles para verificar si la lluvia realmente cambió la humedad en la zona de las raÃces del cultivo. Con esa información, es posible tomar decisiones de riego con mayor confianza.












