Our Gift to You - 20% off online courses Dec. 1-15, 2025 with code HOLIDAY20. Restrictions Apply.

Articles

Madreselva

La madreselva (Lonicera spp.) es un arbusto exótico invasivo. Este artículo muestra imágenes que ayudan a su identificación y ofrece recomendaciones para su control, incluyendo estrategias de control y calendario de tratamientos.

Antecedentes

La madreselva es un arbusto invasivo del género Lonicera y en la naturaleza podemos encontrar varias especies distintas (L. maackii, L. morrowii, L. tatarica, L. × bella, L. standishii). Estas especies fueron introducidas desde Europa y el este de Asia en el siglo XIX. Es difícil identificar cada una de estas especies, pero por lo general su identificación a nivel de especie no suele ser necesaria debido a que todas se comportan de forma parecida, desempeñan el mismo rol en el ecosistema y se controlan con los mismos métodos. Aunque el néctar de las flores atrae a insectos generalistas como la abeja europea, el valor nutricional del fruto de la madreselva es mucho menor que el de las plantas nativas que habitan en los mismos ecosistemas. Se ha documentado que en algunas especies de vida silvestre el consumo de madreselva puede ser perjudicial para la salud y ciclo de vida. 

Descripción

Tamaño

Los tallos, finos y arqueados, pueden medir hasta 6 metros (20 pies).

Flores

Las flores aparecen durante la primavera, dependiendo del clima local y la especie. Con un característico aroma dulce, las flores tienen cuatro pétalos y crecen en pares desde las axilas foliares. El color de las flores varía, pero por lo general comienzan siendo blancas y se tornan amarillas o rosadas a medida que envejecen.

Fruto

A mediados del verano, las flores caen y los frutos empiezan a crecer hasta unos 6 mm de diámetro (¼ de pulgada). Las bayas son redondas y brillantes y pueden ser de color naranja, rojo o rosado. 

Hojas

Las hojas, simples y opuestas, miden entre 5 y 8 cm de largo (2 a 3 pulgadas) y tienen los bordes lisos.

Tallos

Los tallos de color marrón grisáceo presentan estrías longitudinales, especialmente visibles en tallos maduros de mayor diámetro. Todas estas especies tienen los tallos huecos (médula hueca).
 

Ramillas con flores de cuatro pétalos que emergen en pares desde las axilas foliares (L. × bella).
Ramillas con flores de cuatro pétalos que emergen en pares desde las axilas foliares (L. × bella). Crédito de la fotografía: Dave Jackson y Kimberly Bohn
Detalle del corte transversal de un tallo donde se observa el centro hueco, médula hueca.
Detalle del corte transversal de un tallo donde se observa el centro hueco, médula hueca. Crédito de la fotografía: Dave Jackson y Kimberly Bohn
Detalle de las hojas simples y opuestas con frutos sin madurar en las axilas (L. maackii).
Detalle de las hojas simples y opuestas con frutos sin madurar en las axilas (L. maackii). Crédito de la fotografía: Dave Jackson y Kimberly Bohn
Detalle de las bayas creciendo en grupos de cuatro (L. morrowii).
 Detalle de las bayas creciendo en grupos de cuatro (L. morrowii). Crédito de la fotografía: Dave Jackson y Kimberly Bohn
Detalle de las estrías longitudinales en tallos de gran diámetro.
Detalle de las estrías longitudinales en tallos de gran diámetro. Crédito de la fotografía: Dave Jackson y Kimberly Bohn

Especies similares

La madreselva canadiense (Lonicera canadensis) y otras madreselvas nativas menos comunes como la madreselva enana (Diervilla lonicera) tienen médula sólida, a diferencia de la médula hueca que se observa en las especies invasoras. La especie nativa baya de nieve (Symphoricarpos spp.) también tiene médula hueca, pero sus flores son pequeñas, rosadas y en forma de campana, y su fruto es característicamente blanco. Los viburnos nativos (Viburnum spp.) también tienen una disposición de ramas opuesta, pero sus hojas tienen márgenes dentados o lobulados, y sus médulas son sólidas. Las hojas de los cornejos nativos (Cornus spp.) tienen márgenes lisos y pueden parecerse a las de las madreselvas, especialmente las de L. maackii, pero los cornejos tienen médula sólida y su forma de crecimiento tiende a ser distinta a la de las madreselvas invasoras.

Dispersión

Las aves y pequeños mamíferos son los principales agentes de la dispersión de semillas tras la ingesta de los frutos disponibles desde mediados del verano hasta el invierno.

Hábitat

Las madreselvas no toleran la plena sombra, por lo que rara vez crecen en el interior de bosques maduros. Prefieren lugares a pleno sol o sombra parcial, como los claros y bordes de bosques, caminos, campos agrícolas abandonados. Las madreselvas son especies oportunistas y colonizarán rápidamente áreas alteradas donde penetra la luz, como los claros en el bosque tras una tala forestal. Algunas especies (L. morrowii y L. × bella) también toleran suelos húmedos estacionales y pueden invadir pantanos y turberas. 

Control

Las madreselvas son especies arbustivas que se propagan con facilidad, mediante semillas y por estolones, y pueden formar grandes poblaciones difíciles de controlar. La estrategia de control y eliminación de las madreselvas es parecida a la de otras especies invasoras por lo que es recomendable "salvar lo mejor" y empezar en lugares donde aún haya buena vegetación nativa y pocas invasoras, en lugar de enfocarse en áreas totalmente invadidas. Pensar en términos de "áreas protegidas" ayuda a enfocar el trabajo para lograr un mayor impacto ecológico. Estas especies brotan temprano en primavera y pierden sus hojas tarde en otoño, lo que facilita su identificación y permite un periodo de control más largo. 

En las áreas poco invadidas y con pequeños arbustos la eliminación se puede realizar a mano. Los individuos de mayor tamaño se pueden eliminar con herramientas de mano o una palanca. El control mediante la eliminación de la parte aérea puede mejorar el acceso a otras zonas a tratar, pero cortar individualmente cada tallo no es viable en la mayoría de las situaciones. Los tallos más pequeños se pueden cortar fácilmente con tijeras de podar manuales o herramientas mecánicas. Las desbrozadoras de cadena o de martillo y las motosierras son útiles para cortar tallos más grandes. Sin embargo, estos métodos mecánicos no son suficientes por sí solos, ya que las plantas pueden rebrotar desde los tocones o raíces. Por eso, es fundamental aplicar herbicida tras el corte, ya sea directamente en el tocón o sobre los nuevos brotes.

Aplicar herbicida sobre los rebrotes en otoño (o en la siguiente temporada de crecimiento) suele ser más práctico que el tratamiento de los tocones tras la eliminación de la parte aérea, ya que los brotes son fáciles de localizar. Tratar selectivamente los brotes que están por debajo de la altura de la cintura con un pulverizador de mochila es un proceso relativamente rápido y de fácil ejecución.

En áreas donde la madreselva es la única especie que eliminar, el glifosato aplicado sobre las hojas funciona bien. Si hay otras especies invasoras en el sitio, conviene añadir triclopir en formulación acuosa para ampliar la efectividad. El triclopir por sí solo, aplicado en las hojas, no es eficaz contra la madreselva arbustiva.

Un tratamiento foliar efectivo para las madreselvas y otras plantas invasoras es una solución de glifosato y triclopir aplicada a una razón de 3 libras y 1.5 libras por acre (1.3 kg y 0.7 kg por acre), respectivamente. Es importante calibrar el pulverizador para aplicar la dosis adecuada, incluso para aplicaciones foliares "localizadas". Esta mezcla proporciona un espectro de control más amplio que el uso de cada ingrediente por separado, no es selectiva y no representa riesgo para el resto de las especies por la absorción por raíz. Los tratamientos foliares se pueden llevar a cabo en cualquier momento durante la temporada de crecimiento, desde que se desarrollan las hojas hasta que comienza el color otoñal, generalmente de junio a octubre. 

Para asegurar que se apliquen 3 libras por acre (1.3 kg por acre) de ácido de glifosato, lea detenidamente la etiqueta para confirmar la cantidad de ácido de glifosato por galón, no el porcentaje de ingrediente activo ni las libras por galón de la sal. Las concentraciones son diferentes en el ácido y la sal, además del porcentaje de ingrediente activo. Por ejemplo, si se usa la formulación de dimetilamina de glifosato, el ingrediente activo está en forma de sal y es un 27% mayor que el equivalente en ácido de glifosato (5.07 libras del ingrediente activo, glifosato, en forma de sal de dimetilamina, y 4 libras del ácido, glifosato, por galón).

Los tratamientos al tallo son efectivos contra las madreselvas y se pueden aplicar durante todo el año, lo que ofrece flexibilidad en la planificación. Entre las opciones de tratamiento se incluyen tratamientos de corteza basal y de tocón, que se podrán realizar en cualquier momento que las condiciones climáticas lo permitan. Se deben evitar estos tratamientos en aquellos periodos cuando la nieve impida acceder a la base del tallo. 

El tratamiento en corteza basal consiste en aplicar una solución concentrada de triclopir éster en aceite alrededor de los 30–38 cm (12–15 pulgadas) inferiores del tallo, cubriendo todo el contorno. Este método es efectivo en tallos de hasta 5 cm (2 pulgadas) de diámetro. En tallos más grandes, es mejor cortar y tratar el tocón o los rebrotes. 

Si se quiere eliminar de inmediato la parte aérea de la planta, lo ideal es cortar los tallos cerca del suelo y aplicar herbicida sobre el tocón. Las preparaciones a base de aceite con triclopir éster (diluidas 1:4) pueden aplicarse en cualquier momento tras el corte. Los tratamientos en base acuosa con glifosato o triclopir (diluidos 1:1 con agua) deben aplicarse de inmediato, justo después de cortar.

Calendario de Manejo

El calendario de manejo para la madreselva es bastante flexible debido a que las hojas emergen temprano y se desprenden tarde. Los tratamientos de corteza basal y de tocón cortado se pueden realizar en cualquier momento del año.

  • Crecimiento de nuevas hojas - desde finales de marzo a abril
  • Floración y maduración de semillas - desde mediados de mayo a mitad de septiembre
  • Aplicación de herbicida foliar - desde mediados de mayo a mitad de octubre
  • Tratamientos de corteza basal y de tocón - de enero a diciembre (todo el año)

Tratamiento y periodo de aplicación

En los tratamientos con herbicida se recomienda añadir un colorante a todas las mezclas de herbicida para facilitar el seguimiento, evitar dejar áreas sin tratar y prevenir duplicar tratamientos. Los nombres comerciales que se mencionan aquí se utilizan para proporcionar información específica. Donde se mencionan marcas comerciales, no hay intención de discriminación ni respaldo implícito por parte de la Extensión de Penn State. Los nombres se incluyen únicamente como referencia técnica; no se promueve ningún producto en particular sobre otros de eficacia similar.

Tratamiento Periodo de aplicación Herbicida Dosis del producto Comentarios
Foliar Desde que las hojas se expanden completamente hasta que empieza a cambiar el color en otoño. Ranger Pro
o
Accord XRT II (glifosato)
+
Garlon 3A
o
Vastlan (triclopir)
1 galón por acre
o
¾ de galón/acre + ½ galón/acre
o
⅜ galón/acre con agua.
Una mezcla de 3 libras de glifosato y 1.5 libras de triclopir por acre (1.36 kg + 0.68 kg por acre) es efectiva contra muchas especies leñosas. Esta combinación tiene poco o ningún efecto sobre plantas no objetivo a través del suelo. Los productos mencionados tienen diferentes concentraciones de ingredientes activos, por lo que requieren tasas de aplicación precisas. Ranger Pro y Accord XRT II ya incluyen surfactante; si usas otro producto de glifosato, revisa si necesitas añadir uno (como CWC 90).
Corteza basal -efectiva en tallos menores de 5 cm (2 pulgadas) Todo el año Pathfinder II
o
Garlon 4 Ultra (éster de triclopir)
Listo para usar
o
1/5 (20%), es decir 1 parte en 4 de aceite basal
Los herbicidas a base de aceite atraviesan la corteza de la planta y se distribuyen por todo el sistema durante períodos de crecimiento activo. Las aplicaciones en la corteza basal cubren toda la circunferencia de los 30–38 cm (12 a 15 pulgadas) inferiores del tallo, desde el nivel del suelo hacia arriba. El objetivo es cubrir completamente los tallos evitando a su vez que el líquido se escurra. Los tratamientos de tallos que utilizan triclopir tienen una eficacia variable en la madreselva y pueden no ser efectivos para controlar arbustos de mayor diámetro.
Tocón Todo el año Pathfinder II
o
Garlon 4 Ultra (éster de triclopir)
Listo para usar
o
1/5 (20%), es decir 1 parte en 4 de aceite basal
Los tratamientos al tocón cortado con herbicidas de triclopir éster a base de aceite se aplican tanto en la superficie cortada como en los lados del tocón, y se pueden realizar en cualquier momento después de cortar los tallos.
Tocón Todo el año Ranger Pro
o
Accord XRT II (glifosato)
más
Garlon 3A
o
Vastlan (triclopir)
50%, mezcla 1:1 con agua A diferencia de los herbicidas a base de aceite, los tratamientos a base de agua solo se aplican en la superficie del corte y deben aplicarse inmediatamente después de cortar los tallos.

Valor para la fauna silvestre

Las madreselvas son arbustos bien conocidos en el paisaje, en especial por el dulce aroma de sus flores. Aunque a simple vista parecen beneficiar a los polinizadores, en realidad suelen atraer a insectos generalistas como la abeja melífera europea (Apis mellifera). Muchos polinizadores nativos, por el contrario, son especialistas que dependen de géneros específicos de plantas nativas y no visitan las flores de madreselva. 

Los frutos de estas madreselvas invasoras podrían compararse con "comida basura" para las aves migratorias, ya que tienen un bajo contenido de proteínas y grasas, elementos esenciales para aportar la energía suficiente para continuar los vuelos largos. Además, se ha comprobado que estas plantas afectan negativamente el éxito reproductivo o la nidificación de las aves cantoras (paseriformes). La forma y estructura del arbusto no brinda la suficiente cobertura foliar para camuflar los nidos, por lo que estos quedan más expuestos y son más vulnerables al ataque de depredadores. 

Si bien estas plantas no carecen por completo de valor ecológico, su carácter monoespecífico y el impacto que generan en distintos niveles del ecosistema (desplazamiento de plantas nativas, efectos sobre los insectos que dependen de ellas y las afecciones a las aves cantoras) obliga a evaluar con cuidado si conservarlas aporta verdaderos beneficios a la vida silvestre. 

Preparado por: Skylure Templeton, Art Gover, Dave Jackson y Sarah Wurzbacher. 
Revisado por: Norris Muth, Amy Jewitt y Andrew Rohrbaugh.
Traducido por: Jaime García Prudencio 

Art Gover
Former Research Support Associate
Pennsylvania State University
David R. Jackson
Former Extension Educator, Renewable Natural Resources
Pennsylvania State University
Sarah Wurzbacher
Former Forestry Extension Educator
Pennsylvania State University
Skylure Templeton
Former Research Assistant
Pennsylvania State University