La Araña Saltadora Audaz

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La Araña Saltadora Audaz

Joseph Berger, Bugwood.org

Phidippus audax

Las arañas saltadoras, como regla general, son arañas cazadoras, relativamente pequeñas y compactas. Tienen muy buena visión y pueden saltar sobre sus victimas desde una gran distancia. Las arañas del género Phidippus tienen el cuerpo más grande de las Salticids. La Phidippus audax , es la araña saltadora más común encontrada en y alrededor de las casas en Pennsylvania. Se encuentra desde Canadá y los estados en la costa del Atlántico y al oeste hasta California.

Descripción

La P. audax es una araña negra, velluda; la hembra mide 8 a 9 milímetros y el macho de 6 a 13 milímetros de largo. Hay un patrón de manchas o puntos blancos, amarillos o naranja en la parte superior del abdomen ( en las arañas jóvenes son anaranjados) y el quelicerae tiene con frecuencia un tinte verde tornasol. Los machos tienen "cejas" o penachos de vellos sobre los ojos. Ocasionalmente, franjas blancas se extienden hacia atrás, desde los pares de ojos traseros. Los ojos localizados en el centro de la parte final del frente del cefalotórax son, por ser los más grandes, los que ayudan a la araña a capturar su presa.

Historia de Vida

Estas arañas invernan como individuos cerca, o penúltimo, de su etapa de madurez. En el mes de abril o mayo, estas terminan de madurar y se aparean; los huevos son depositados en junio y julio. Las P. audax hembras suspenden sus huevos en una sabana de seda en el interior de su refugio. En contraste de muchas otras arañas cazadoras, la araña saltadora requiere de la luz del día para cazar sus presas. Estas pueden ser encontradas en los antepechos de las ventanas, tronco de árboles y los pasa manos de las terrazas, debajo de rocas y en otras localizaciones durante las horas del día.

Importancia Médica

Las oportunidades de ser mordido(a) por la P. audax son escasas a ninguna. Estas arañas son difíciles de atrapar por los colectores y aparentan temerle a los humanos. En ocasiones, su habito de cazar durante el día, ayuda a reducir el número de picadas a los humanos. La información concerniente al efecto de estas picadas esta inconclusa, pero probablemente resulten no más que un aguijonazo doloroso y la aparición temporera de una región eritemática.

Preparado por Steven Jacobs decano asociado de extensión en entomología urbana/industria

marzo 2002 Revista 2006

Traducido por: Edgar Martinez & Elba Hernandez sveltaflor@hotmail.com