Hoja informativa sobre la Polilla tigre del nogal
Oruga de la polilla tigre del nogal. Crédito de la fotografÃa: Kurt Andreas, utilizada con permiso
Nombre común
polilla tigre del nogal
Nombre cientÃfico
Lophocampa caryae Harris, 1841
Orden: Lepidoptera (mariposas y polillas)
Familia: Erebidae (polillas de penachos, polillas tigre y especies relacionadas)
Resumen
Las orugas de la polilla tigre del nogal son blancas y negras, tiene pelos y suelen verse en el otoño, a veces en grandes cantidades. Los pelos de las orugas pueden irritar la piel de personas sensibles, pero no se conocen casos de reacciones alérgicas graves o sistémicas asociados a los pelos de esta especie.
Distribución
Las polillas tigre del nogal se encuentran principalmente en el noreste de América del Norte, desde Maine y Nuevo Brunswick hacia el sur hasta Carolina del Norte, hacia el oeste hasta Wisconsin e Illinois. También se han observado en el suroeste de Texas y México, pero son menos comunes en esa región.
Descripción
Las orugas jóvenes son blancas con manchas negras (Figura 1). Las orugas más grandes pueden llegar a medir hasta 1.7 pulgadas (4.5 cm) de largo y están cubiertas de pelos blancos y negros (Figuras 2 a 4) y también de largos pelos sensoriales. Estos pelos sensoriales están dispuestos en mechones a lo largo del dorso, y a menudo se puede observar un par de "pinceles" negros en la parte delantera y trasera. Sus capullos están hechos de seda, pero las orugas incorporan estas estructuras pelosas para defenderlos de sus depredadores (Figuras 5 a 6). Las polillas adultas son de color marrón claro a beige y presentan manchas de color crema que aparecen en filas. Las alas inferiores de las polillas son de color crema (Figuras 7 a 8).








Historia de vida
Las polillas tigre del nogal completan una sola generación por año. Las polillas adultas vuelan entre mayo y junio, y las orugas están presentes de julio a septiembre. Tras aparearse, las polillas ponen sus huevos en el envés de las hojas en racimos de hasta 100 o más. Las larvas jóvenes se alimentan en grupo de una o unas pocas hojas cercanas entre sà (Figura 2). A medida que crecen, las larvas se vuelven más solitarias y se alimentan individualmente o en pequeños grupos. En determinadas ocasiones, las poblaciones pueden aumentar de forma considerable y provocar defoliaciones localizadas. Las orugas adultas se suelen observar cuando abandonan la planta hospedadora y se desplazan en busca de un lugar protegido para formar el capullo (Figura 5). Anecdóticamente, las polillas adultas se sienten fuertemente atraÃdas por la luz artificial durante la noche.
Plantas hospederas
El nogal, nogal americano, pacanos y el carpe americano son las plantas hospederas preferidas por esta especie. Otras plantas hospederas incluyen fresno, olmo, roble, sauce y arce. Esta especie puede alimentarse de la mayorÃa de los árboles caducifolios. También se han observado orugas alimentándose de lúpulo, parra virgen, frambuesa, rosa, zumaque y arándano.
Importancia médica
Las orugas de la polilla tigre del nogal usan sus pelos para defenderse. Los pelos son duros como espinas, se desprenden fácilmente y pueden incrustarse en la piel, ojos o membranas mucosas de posibles depredadores. Cuando las orugas tejen sus capullos, las orugas incorporan estos pelos largos y duros en la seda para que estos también queden protegidos (Figuras 5 a 6).
Las personas, especialmente los niños pequeños, pueden exponerse a los pelos urticantes cuando se manipulan, aplastan o ingieren de forma accidental las orugas o los capullos. Un estudio realizado en el suroeste de Pensilvania encontró que los niños representan el 80% de los contactos con las orugas que se reportan y que la mayorÃa de los contactos son exposiciones cutáneas (en la piel).
Aunque las orugas se observan con mayor frecuencia durante el otoño, los capullos pueden encontrarse durante todo el año. Después de que las polillas adultas emergen en la primavera, los capullos permanecen y se deterioran gradualmente, dependiendo de su nivel de exposición. Es común encontrar capullos bien adentrado el verano. Las orugas de la polilla tigre del nogal buscan lugares protegidos para hacer sus capullos, por lo que pueden ocurrir exposiciones accidentales al mover leña o al introducir la mano en áreas donde los capullos pasan desapercibidos.
La exposición a los pelos generalmente causa una erupción localizada acompañada de picazón moderada. La ingestión accidental de los pelos puede provocar babeo, irritabilidad y pérdida de apetito. No se han documentado reacciones alérgicas asociadas especÃficamente con esta especie, aunque se ha reportado una reacción alérgica en un niño tras la exposición a una especie relacionada (Lophocampa maculata), por lo que no se puede descartar completamente esta posibilidad.
Cuando se manipulan orugas y capullos, los pelos más rÃgidos pueden desprenderse y caer sobre la piel sin llegar a incrustarse. En estos casos, lavar el área afectada con agua y jabón suele ser suficiente.
En el caso de que los pelos se incrusten en la piel, se puede utilizar cinta adhesiva en el área afectada para retirarlos. Si la cinta adhesiva no se suficiente o algunos pelos continúan incrustados en la piel, se pueden retirar con la ayuda de unas pinzas finas. En algunos casos, es necesario el uso de antihistamÃnicos y esteroides tópicos para tratar la irritación y la infamación.
Si los pelos entran en los ojos, son ingeridos, o si se presenta una reacción alérgica, se debe buscar atención médica de inmediato. La mayorÃa de las personas se recuperan en un plazo de 48 horas con cuidados mÃnimos, pero se recomienda precaución debido al riesgo de complicaciones.
Control
Dado que la polilla tigre del nogal es una especie nativa, normalmente sus poblaciones están controladas por un gran número de enemigos naturales. Cuando ocurren brotes poblacionales, la mayor parte de la defoliación sucede al final de la temporada de crecimiento de los árboles, poco antes de la caÃda natural de las hojas, por lo que raramente producen daños a largo plazo en los árboles.
Si se considera necesario aplicar control, el método dependerá de la etapa de desarrollo de las orugas. Si se detectan masas de huevos o grupos de orugas jóvenes, se pueden podar las hojas o ramas afectadas. Las orugas o huevos pueden trasladarse a otra zona de la propiedad o eliminarse colocándolos en un balde con agua jabonosa.
En árboles pequeños, con alturas de 15 pies (4.5 m) y abundante cantidad de orugas jóvenes, se puede aplicar productos que contengan Bt (Bacillus thuringiensis) o Spinosad. Tanto el Bt como el Spinosad son insecticidas orgánicos derivados de bacterias. El Bt es muy selectivo, tanto que a la subespecie Bt kurstaki afecta solo a las orugas, por lo que es seguro usarlo cerca de polinizadores y otros insectos beneficiosos. El Spinosad es menos selectivo y puede ser tóxico para muchos polinizadores.
Las orugas adultas más grandes pueden retirarse manualmente y eliminarse introduciéndolas en un valde con agua jabonosa. Para este método de eliminación manual se recomienda utilizar guantes. A medida que las orugas crecen y se desarrollan, el Bt y el Spinosad se vuelven menos efectivos. Aunque existen insecticidas de amplio espectro, su uso rara vez se justifica, ya que cuando las orugas son más grandes, su alimentación generalmente no afecta la salud a largo plazo del árbol.
Advertencia
Los pesticidas son venenosos. Lea y siga las instrucciones y precauciones de seguridad indicadas en la etiqueta. Maneje los pesticidas con cuidado y guárdelos etiquetados en sus envases originales fuera del alcance de niños, mascotas y animales domésticos. Deseche los recipientes vacÃos inmediatamente de forma segura y adecuada. No contamine el suelo, pasto, forraje, estanques ni arroyos.
Referencias
DuGar, B., J. Sterbank, H. Tcheurekdjian, & R. Hostoffer. 2014. Beware of the caterpillar: Anaphylaxis to the spotted tussock moth caterpillar Lophocampa maculata. Allergy & Rhinology, 5: e113–e115. doi: 10.2500/ar.2014.5.0086
iNaturalist. 2019. Hickory tussock moth. Accessed 30 August 2019.
Kuspis, D. A., J. E. Rawlings, & E. P. Krenzelok. 2001. Human exposures to stinging caterpillar: Lophocampa caryae exposures. The American Journal of Emergency Medicine, 19(5): 396–398. doi:10.1053/ajem.2001.25772
Lotts, Kelly and Thomas Naberhaus, coordinators. 2017. Butterflies and Moths of North America. Hickory tussock moth. Accessed 30 August 2019.
Robinson, G. S., P. R. Ackery, I. J. Kitching, G. W. Beccaloni & L. M. Hernández, 2010. HOSTS - A Database of the World’s Lepidopteran Hostplants. Natural History Museum, London. Accessed 27 August 2019.
Tripi, P. A., R. Lee., J. B. Keiper, A. W. Jones, & J. E. Arnold. 2010. An unusual case of ingestion of a moth cocoon in a 14-month-old girl. American Journal of Otolaryngology, 31: 123–126. doi:10.1016/j.amjoto.2008.09.015










