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Hoja informativa cochinillas del crespón

Las cochinillas del crespón son una plaga invasiva que puede destruir el valor estético de esta especie decorativa.
Updated:
March 4, 2026

Resumen

Las cochinillas del crespón (Figura 1) son insectos invasivos que se alimentan principalmente del crespón ornamental. Aunque rara vez llegan a matar a los crespones, sí reducen notablemente su valor estético: las flores disminuyen en tamaño y en cantidad, el crecimiento se retrasa, se presenta muerte regresiva de ramas, y la melaza que secretan favorece el crecimiento de moho negro de hollín.

Rama fuertemente infestada con cochinillas del crespón.
Figura 1. Rama fuertemente infestada con cochinillas del crespón. Créditos de la fotografía: Jim Robbins, Universidad de Arkansas, vía Bugwood.org. Utilizada bajo licencia CC-BY 3.0.

Clasificación

Nombre común: Cochinilla del crespón

Nombre científico: Acanthococcus lagerstroemiae (Kuwana, 1907)

Orden: Hemípteros (chinches verdaderas)

Familia: Eriococcidae (cochinillas de la corteza)

Descripción

Las cochinillas del crespón son las únicas cochinillas de corteza que infestan crespones en América del Norte, lo que facilita su identificación. Las etapas más visibles corresponden a hembras y machos maduros, que forman cubiertas blancas donde las hembras depositan los huevos y los machos completan su metamorfosis hasta convertirse en adultos (Figuras 2, 3). Cuando los machos emergen, se observan como pequeños insectos rosados alados, con dos filamentos largos en el extremo del abdomen. Carecen de piezas bucales, por lo que viven poco tiempo; sin embargo, pueden notarse fácilmente cuando la infestación es abundante. Las ninfas caminadoras (la primera etapa de vida y la más móvil) y las hembras adultas antes de la oviposición son insectos de movimiento lento y aspecto espinoso, que se observan mejor con aumento, por ejemplo, con una lupa o un estereomicroscopio (Figura 4).

Los huevos son rosados y liberan un líquido del mismo color al aplastarse. Una forma práctica de confirmar su presencia en campo es presionar con la uña las cubiertas de las hembras; si se trata de esta plaga, aparecerá una mancha rosada (Figura 5).

Sacos de huevos de cochinillas del crespón. Se pueden ver los huevos rosados saliendo del saco roto en la parte central inferior.
Figura 2. Sacos de huevos de cochinillas del crespón. Se pueden ver los huevos rosados saliendo del saco roto en la parte central inferior. Créditos de la fotografía: Helene Doughty, Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia, vía Bugwood.org. Utilizada bajo licencia CC-BY 3.0.
Ninfas de cochinillas del crespón.
Figura 3. Ninfas de cochinillas del crespón. Créditos de la fotografía: Jim Robbins, Universidad de Arkansas, vía Bugwood.org. Modificada (recortada). Utilizada bajo licencia CC-BY 3.0.
Cochinillas del crespón macho aún en sus sacos blancos después de la muda.
Figura 4. Cochinillas del crespón macho aún en sus sacos blancos después de la muda. Créditos de la fotografía: Michael Skvarla, Universidad Estatal de Pensilvania.
Sacos de huevos de cochinillas del crespón aplastados, revelando un líquido rosado que es un elemento básico para su identificación.
Figura 5. Sacos de huevos de cochinillas del crespón aplastados, revelando un líquido rosado que es un elemento básico para su identificación. Créditos de la fotografía: Mengmeng Gu, Servicio de Extensión de Texas A&M AgriLife, vía Bugwood.org. Utilizada bajo licencia CC-BY 3.0.

Distribución

La cochinilla del crespón se detectó por primera vez en 2004 en Richardson, Texas. Desde entonces, se ha expandido a 14 estados y a Washington, D.C. (Figura 6). En el sureste, las infestaciones no avanzan como una ola continua a través de la región; más bien, aparecen de forma dispersa. Esto sugiere que su propagación ocurre principalmente mediante el movimiento de plantas y material de vivero infestados. Los estudios de modelado indican que la cochinilla del crespón podría establecerse en todo el rango donde se cultiva el crespón en América del Norte, lo que incluiría la mayor parte o incluso todo el estado de Pensilvania (Figura 7).

Rango de las cochinillas del crespón en los Estados Unidos.
Figura 6. Rango de las cochinillas del crespón en los Estados Unidos. Figura modificada de EDDMapS (2025).
La mayoría de los crespones se pueden plantar en la Zonas 6 y la Zona 10 del USDA y algunos cultivares resistentes al frío se comercializan como capaces de sobrevivir a la Zona 5. Las líneas isotérmicas rojas indican los límites previstos del rango de las cochinillas del crespón y fueron adaptadas de Wang et al. (2019). El punto rojo es la ubicación aproximada de los especímenes encontrados en Pensilvania.
Figura 7. La mayoría de los crespones se pueden plantar en la Zonas 6 y la Zona 10 del USDA y algunos cultivares resistentes al frío se comercializan como capaces de sobrevivir a la Zona 5. Las líneas isotérmicas rojas indican los límites previstos del rango de las cochinillas del crespón y fueron adaptadas de Wang et al. (2019). El punto rojo es la ubicación aproximada de los especímenes encontrados en Pensilvania. Después de Skvarla y Schneider (2022).

Hospedadores

La cochinilla del crespón se alimenta principalmente de especies de crespón. El crespón es uno de los arbustos y árboles ornamentales más populares, especialmente en el sureste, debido a su bajo mantenimiento y a sus vistosas flores de verano, que se producen en los brotes nuevos (a diferencia de muchas otras plantas leñosas con flores que florecen únicamente en ramas del año anterior).

La mayoría de los cultivares ornamentales corresponden a L. indica, especie que se cultiva en los Estados Unidos desde 1786, así como a híbridos de L. indica. Varios cultivares populares se derivan o incluyen al crespón japonés (L. subcostata var. fauriei), introducido en la década de 1950 como fuente de resistencia al oídio. Otras especies, entre ellas L. speciosa, L. limii y L. ovalifolia, también se utilizan ocasionalmente en programas de hibridación o se plantan como especies sin hibridar.

Históricamente, el crespón ha estado restringido a las Zonas de Rusticidad 6 a 10 del USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), lo que excluye la franja norte de Pensilvania y las áreas más elevadas de los Apalaches. Sin embargo, algunas variedades más recientes “resistentes al frío” se comercializan como aptas para la Zona de Rusticidad 5 del USDA, lo que incluiría todo el estado.

Además del crespón, la cochinilla del crespón se ha reportado en St. Johnswort (Hypericum kalmianum), nativo de Pensilvania, y en la baya bonita (Callicarpa americana), que no es nativa del estado, pero es resistente en las Zonas de Rusticidad 7 a 10 del USDA, por lo que puede cultivarse como ornamental en el extremo sureste de Pensilvania. No está claro si estos casos corresponden a hospedadores accidentales —infestados por encontrarse cerca de crespones con infestaciones severas— o si se trata de hospedadores secundarios de importancia.

En Asia, la cochinilla del crespón también se ha reportado en especies cultivadas como el manzano (Malus domestica) y la soja (Glycine max); y en ornamentales como el boj de hojas pequeñas (Buxus microphylla), zarzas (Rubus spp.) y el ligustro fronterizo (Ligustrum obtusifolium), especie invasora en América del Norte. En los Estados Unidos no se ha confirmado su presencia en estos hospedadores, y estudios experimentales no lograron reproducir algunas de estas asociaciones (por ejemplo, con el boj de hojas pequeñas). Por ello, no está claro si la cochinilla del crespón podrá infestarlos o, de hacerlo, si llegará a convertirse en una plaga de importancia.

Historia de vida y comportamiento

Las hembras de la cochinilla del crespón forman sacos blancos, de textura similar al fieltro, donde depositan entre 100 y 300 huevos rosados (Figura 2). Al eclosionar, las ninfas caminadoras —la etapa más móvil— se desplazan hacia nuevas áreas del hospedador para alimentarse (Figura 3). Posteriormente, mudan y se convierten en ninfas sésiles, que carecen de patas y permanecen fijas en un mismo sitio mientras se alimentan. Cuando estas ninfas alcanzan la madurez, pueden seguir dos caminos: convertirse en hembras reproductoras o formar un saco blanco y pasar por las etapas de "prepupa" y "pupa" hasta transformarse en machos adultos (Figura 4). Tanto las ninfas como las hembras se alimentan de savia y secretan melaza. En las regiones del sur se presentan de dos a cuatro generaciones por año, y todas las etapas pueden pasar el invierno. No está claro cuántas generaciones pueden ocurrir en Pensilvania.

Las cochinillas pueden encontrarse en cualquier parte del hospedador. Sin embargo, las infestaciones tienden a concentrarse en la parte inferior de las ramas superiores; por ello, al evaluar la presencia de la plaga no debe revisarse únicamente el tronco principal (Figura 1).

Daño al crespón

Las cochinillas del crespón se alimentan de la savia de la planta. Aunque por lo general no la matan, sí afectan su valor ornamental. Pueden reducir el tamaño y la cantidad de flores, retrasar o atrofiar el crecimiento e incluso provocar la muerte regresiva de ramas. Además, producen melaza, sustancia sobre la cual se desarrolla el moho de hollín (Figuras 8–10). En infestaciones severas, la producción de melaza puede ser tan abundante que los troncos y las áreas cercanas se cubren de moho de hollín negro, pegajoso y con mal olor. Es importante tener en cuenta que muchos áfidos, como el áfido del crespón, también producen melaza que favorece el crecimiento de moho de hollín. Por lo tanto, la presencia de melaza o de moho por sí sola no confirma una infestación de cochinillas del crespón. Estos efectos contrarrestan varias de las características que hacen del crespón una planta ornamental tan apreciada.

Efecto de la cochinilla del crespón en las flores de crespón. La fila superior muestra flores de un árbol no infestado, mientras que la fila inferior muestra flores de un árbol infestado con cochinillas de corteza.
Figura 8. Efecto de la cochinilla del crespón en las flores de crespón. La fila superior muestra flores de un árbol no infestado, mientras que la fila inferior muestra flores de un árbol infestado con cochinillas de corteza. Créditos de la fotografía: Jim Robbins, Universidad de Arkansas, vía Bugwood.org. Modificada (recortada). Utilizada bajo licencia CC-BY 3.0.
Tronco de crespón cubierto en moho negro del hollín.
Figura 9. Tronco de crespón cubierto en moho negro del hollín. Créditos de la fotografía: Jim Robbins, Universidad de Arkansas, vía Bugwood.org. Modificada (recortada). Utilizada bajo licencia CC-BY 3.0.
Crespón con una infestación de cochinillas de corteza y moho del hollín moderado en un tronco.
Figura 10. Crespón con una infestación de cochinillas de corteza y moho del hollín moderado en un tronco. Créditos de la fotografía: Starker Wright, utilizada con permiso.

Control

Las ramas con infestaciones severas pueden podarse y destruirse. En regiones frías donde las plantas se recortan hasta la base, esta práctica puede ser suficiente para eliminar la infestación, ya que no se sabe que la cochinilla del crespón pase el invierno en las raíces ni en otras plantas hospedadoras.

También es posible removerlas manualmente con agua jabonosa y un cepillo de cerdas duras. Aunque este método rara vez elimina por completo la plaga, ayuda a reducir la población y a exponer las cochinillas restantes a otras medidas de control.

En los Estados Unidos se ha observado que las mariquitas, especialmente las mariquitas de dos manchas (Chilocorus spp.), se alimentan de cochinillas del crespón (Figura 11). Sin embargo, estos depredadores suelen aparecer demasiado tarde en la temporada como para brindar un control adecuado. A nivel mundial se han reportado dieciséis especies de avispas parasitoides asociadas con esta plaga. Algunas de ellas están presentes en los Estados Unidos, aunque aún no se han registrado formalmente atacando a la cochinilla del crespón. Además, en Asia se ha informado que dos especies de crisopas verdes también se alimentan de ella. Si bien estos enemigos naturales pueden contribuir al control, su presencia no ha sido suficiente para detener su propagación ni evitar los daños.

Pre-pupa, pupa y un adulto de mariquita de dos manchas.
Figura 11. Pre-pupa, pupa y un adulto de mariquita de dos manchas. Foto de Michael Merchant, Extensión Cooperativa de Texas, vía Bugwood.org. Utilizada bajo una licencia CC-BY 3.0.

Para controlar las ninfas caminadoras y otras etapas juveniles, pueden aplicarse aceite hortícola o jabón insecticida. Dado que no está claro cuántas generaciones ocurren en Pensilvania y que en otras regiones las generaciones se superponen, resulta difícil establecer un calendario preciso de aplicación. No obstante, las aplicaciones durante los meses cálidos suelen ser efectivas y pueden requerirse tratamientos repetidos. La remoción manual previa de cochinillas en áreas muy infestadas puede mejorar la eficacia del aceite o del jabón.

Los insecticidas sistémicos pueden aplicarse al suelo alrededor de la planta infestada, mediante riego. El ingrediente activo que ha mostrado mayor eficacia es el dinotefuran, disponible en distintas formulaciones comerciales.

Debido a que los enemigos naturales ejercen cierto grado de control —aunque no suficiente para eliminar la plaga— se recomienda evitar aplicaciones de insecticidas de amplio espectro y optar por alternativas más específicas como las mencionadas anteriormente.

Algunos estudios sugieren que la incidencia de esta plaga puede estar relacionada con niveles de sombra. Por ello, se recomienda establecer nuevas plantaciones de crespón en sitios a pleno sol para reducir el riesgo de infestaciones futuras. Asimismo, los crespones en entornos urbanos podrían enfrentar un mayor riesgo que aquellos en áreas rurales, debido a temperaturas y niveles de humedad más altos, así como a una menor presencia de enemigos naturales.

Finalmente, se ha observado que la susceptibilidad varía entre especies y cultivares de crespón. Aunque la mayoría no ha sido evaluada de manera sistemática, en el futuro podría ser posible seleccionar y plantar cultivares con mayor resistencia a la cochinilla del crespón.

Escrito por Michael Skvarla, Director del Laboratorio de Identificación de Insectos y Educador de Extensión,

Enero de 2021. Actualizado en mayo de 2025.

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Egolf, D. R., and A. O. Andrick. 1978. The Lagerstroemia Handbook/Checklist. American Association of Botanical Gardens and Arboreta, Inc. 72 pp.

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Assistant Research Professor of Arthropod Identification
Expertise
  • Arthropod identification
  • Arthropod survey and collection
  • Arthropod biodiversity
  • Soil arthropods, with particular emphasis on forest leaf litter
  • Acarology, with particular emphasis on Prostigmata and Cunaxidae
  • Deer keds
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