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Hoja informativa avispas de patas amarillas

Las avispas de patas amarillas son nativas del sudeste asiático. En agosto de 2023 se encontró una avispa obrera en Georgia (EE.UU.), lo que marcó la primera vez que esta especie fue reportada en América del Norte.
Updated:
March 4, 2026

Clasificación

Nombre común: Avispa de patas amarillas

Orden: Himenópteros (abejas, avispas e insectos relacionados)

Familia: Vespidae (avispas amarillas, avispones y avispas papeleras)

Nombre científico: Vespa velutina Lepeletier, 1836

Vista lateral de una avispa de patas amarillas. Note la coloración única que es diferente a la de otras avispas y avispones en América del Norte.
Figura 1. Vista lateral de una avispa de patas amarillas. Note la coloración única que es diferente a la de otras avispas y avispones en América del Norte. Créditos de la fotografía: Gilles San Martin, vía Flickr, utilizada bajo licencia CC BY-SA 2.0.

Distribución

Las avispas de patas amarillas son nativas del sudeste asiático. Fueron introducidas accidentalmente en Francia, donde se detectaron por primera vez en 2004. En las décadas siguientes, la avispa se ha propagado por Francia y el norte de España, y se ha logrado establecerse en el Reino Unido, Irlanda, Alemania e Italia. En agosto de 2023 se observó un solo individuo en Georgia (EE.UU.), se trataba de una avispa de patas amarillas obrera y fue el primer reporte de esta especie en América del Norte.

Coloración de los morfos de Vespa velutina en su área de distribución nativa en el sudeste asiático.
Figura 2. Coloración de los morfos de Vespa velutina en su área de distribución nativa en el sudeste asiático. Créditos de la fotografía: Perrard et al. 2014, utilizada bajo licencia CC BY 4.0.
Cara de una avispa de patas amarillas. Note la cara y los tarsos amarillos.
Figura 3. Cara de una avispa de patas amarillas. Note la cara y los tarsos amarillos. Créditos de la fotografía: Gilles San Martin, vía Flickr, utilizada bajo licencia CC BY-SA 2.0.

Descripción

Las reinas de la avispa de patas amarillas miden entre 2-3.2 cm (0.7-1.26 pulgadas) de largo. Las primeras obreras que emergen en el verano miden alrededor de 1.5 cm (0.6 pulgadas) de largo, pero a medida que avanza la temporada, alcanzan una longitud similar al de las reinas, lo que dificulta su distinción. Además, existen múltiples variaciones de color (morfos) en todo el sudeste asiático (Figura 2), lo que ha generado dificultades para identificar y clasificar algunas poblaciones como especies o subespecies diferentes. Un único morfo ha conseguido establecerse fuera de Asia, antes llamado Vespa velutina nigrithorax, facilitando la identificación de las avispas de patas amarillas en Europa y América del Norte. Este morfo es principalmente negro y amarillo, con la cabeza negra y la cara amarilla, el tórax negro, las patas negras con tarsos amarillos (clave para su identificación) y un abdomen con los tres primeros segmentos negros y el resto amarillos (Figuras 1, 3).

Especies parecidas

El avispón de cara blanca es una especie nativa presente en Pensilvania y en gran parte de los Estados Unidos. Tanto las obreras como las reinas son ligeramente más pequeñas que las de las avispas de patas amarillas, aunque las reinas del avispón de cara blanca pueden llegar a medir lo mismo que las reinas de las avispas de patas amarillas. Los avispones de cara blanca son de color blanco y negro en vez de negro y amarillo, y las patas son completamente negras en vez de negras y amarillas.

Los avispones de cara blanca construyen nidos de papel redondos expuestos que son superficialmente son similares a los nidos que construyen las avispas de patas amarillas. Los avispones de cara blanca son extremadamente comunes y abundantes, por lo que se deben observar las avispas del interior antes de asumir que un nido de papel en forma de huevo pertenece a la especie invasora.

El avispón europeo se introdujo en América del Norte en la década de 1850 y ahora se encuentra en Pensilvania y en la mayor parte del este de América del Norte. El avispón europeo es algo más grande que las avispas de patas amarillas: las obreras miden 2.5 cm (1 pulgada) y las reinas miden 3.5 cm (1.4 pulgadas). Además, hay una diferencia de color: la cabeza es de color marrón rojizo y amarillo, el tórax es marrón rojizo y negro, y el abdomen es negro en la parte anterior y amarillo en la parte posterior con filas de manchas negras en forma de lágrima.

El avispón europeo construye nidos de papel en cavidades aéreas, usualmente en árboles huecos, pero a veces en orificios en las paredes de edificios. Esta especie no construye nidos expuestos en forma de huevo.

La avispa cazadora de cigarras se puede distinguir de las avispas de patas amarillas según el tamaño, coloración y comportamiento. La avispa cazadora de cigarras es significativamente más grande que la avispa de patas amarillas; mide aproximadamente 5 cm (2 pulgadas) de largo. El abdomen de la avispa cazadora de cigarras es negro y amarillo en la parte anterior y completamente negro en la parte posterior. La avispa cazadora de cigarras es solitaria y anida en el suelo, donde cada hembra perfora su propio nido. En determinadas situaciones, cuando el suelo tiene una textura particular, esta especie puede anidar comunalmente con multitud de nidos individuales concentrados en la misma área.

Las avispas amarillas, también llamadas chaquetas amarillas, suelen ser negras y amarillas si pertenecen al género: Vespula, o blancas y negras si son del género: Dolichovespula. Excluyendo los avispones de cara blanca, descritos anteriormente, hay alrededor de 12 especies distintas en Pensilvania, de las cuales casi todas son significativamente más pequeñas que las avispas de patas amarillas [obreras de hasta 1.25 cm (0.5 pulgadas) y reinas de hasta 1.9 cm (0.75 pulgadas)]. Solo las reinas de las avispas amarillas del sur alcanzan el tamaño de las avispas de patas amarillas. Si bien muchas especies son negras y amarillas como las avispas de patas amarillas, el abdomen suele presentar bandas alternas negras y amarillas en cada segmento. La mayoría de las avispas amarillas construyen nidos de papel en el suelo (no expuestos), pero algunas especies construyen nidos aéreos en forma de huevo que son superficialmente similares a los nidos de los avispones de cara blanca y a los de las avispas de patas amarillas.

El avispón gigante del norte no se ha observado en el este de América del Norte y solo se ha encontrado en el estado de Washington y la adyacente Columbia Británica. Estas especies se pueden distinguir por una serie de características que incluyen el tamaño y el patrón de colores: el avispón gigante del norte tiene la cabeza completamente amarilla y el abdomen con rayas marrones y amarillas.

Comparación de avispas de patas amarillas con otras avispas y avispones encontrados en el este de América del Norte.
Figura 4. Comparación de avispas de patas amarillas con otras avispas y avispones encontrados en el este de América del Norte. Créditos de la fotografía: Jonathan Larson para Kentucky Pest News, vía Bugwood, modificada y utilizada bajo licencia CC BY-NC 3.0 de Estados Unidos.

Historia de vida

Al igual que otras avispas sociales en áreas templadas, solo las reinas fertilizadas sobreviven al invierno. Estas reinas pasan el invierno en lugares protegidos y emergen en primavera para iniciar nuevos nidos. Mientras que la mayoría de las avispas sociales construyen un solo nido al año, las avispas de patas amarillas construyen dos. Después de que una reina emerge, esta construye el nido "embrionario" en el que criará al primer grupo de obreras. Cuando las obreras emergen, expanden el nido embrionario con una estructura de cría irregular que constituye el nido primario. Durante el verano, las obreras construyen un segundo nido, el nido "secundario", al que se mudarán las obreras y la reina (Figura 5). Este nido secundario usualmente se construye a mayor altura que el nido primario, a menudo en la copa de un árbol alto y con forma de huevo. Los nidos son similares en tamaño y forma a los nidos de los avispones de cara blanca, por lo que se pueden confundir.

A finales del verano y principios del otoño, una colonia adulta de avispas de patas amarillas puede tener hasta 6.000 obreras. Una vez que una colonia alcanza su madurez, su reina comienza a producir nuevas reinas y machos, los cuales abandonan el nido para aparearse. Las nuevas reinas apareadas pasarán el invierno protegidas y el nido morirá y se descompondrá durante los meses fríos del invierno.

Nido secundario de avispa de patas amarillas. Note la similitud con los nidos del avispón nativo de cara blanca.
Figura 5. Nido secundario de avispa de patas amarillas. Note la similitud con los nidos del avispón nativo de cara blanca. Créditos de la fotografía: Pittou2, vía Flickr, utilizada bajo licencia CC BY-NC 2.0.

Impacto en las abejas y otros polinizadores

Las avispas de patas amarillas son depredadores que se alimentan preferentemente de abejas, especialmente de las abejas melíferas, otras avispas y moscas. Esto se debe a que estas avispas cazan en zonas donde se concentran este tipo de presas, tales como: cerca de nidos de abejas y avispas (un comportamiento llamado "caza aérea de abejas" o "caza aérea", Figura 6), flores que atraen polinizadores y cadáveres que atraen moscas. La composición de las presas varía dependiendo de lo que esté disponible. Investigaciones en Europa muestran que en áreas urbanas donde las abejas melíferas eran comunes, estas podían constituir casi el 70% de las presas de las avispas de patas amarillas, en áreas agrícolas con mayor diversidad de insectos el porcentaje se reducía a alrededor del 30%.

Avispa de patas amarillas “cazando” una abeja melífera occidental en España.
Figura 6. Avispa de patas amarillas “cazando” una abeja melífera occidental en España. Créditos de la fotografía: Danel Solabarrieta, vía Flickr, utilizada bajo licencia CC BY-SA 2.0.

En su área de distribución nativa, las avispas de patas amarillas a menudo cazan abejas melíferas orientales (Apis cerana). Debido a que las abejas melíferas orientales han coevolucionado con las avispas de patas amarillas, estas han desarrollado una serie de adaptaciones conductuales para contrarrestar los ataques de las avispas. La más famosa es la capacidad de las abejas obreras de formar una bola alrededor de la avispa, hacer zumbar los músculos de sus alas para crear calor y elevar los niveles de CO2 para matar a la avispa (Figura 5). Esta forma de defensa funciona porque las avispas mueren a temperaturas superiores a 46.1ºC (115ºF), mientras que las abejas melíferas pueden sobrevivir temperaturas de hasta 50ºC (122°F). Otras adaptaciones conductuales incluyen: incrementar la velocidad de vuelo al entrar en la colmena cuando hay avispas presentes en la entrada y producir vibraciones con las alas, lo que distrae a las avispas evita ataques y calienta los músculos de vuelo en caso de que las obreras tengan que formar una bola.

Las abejas melíferas occidentales (Apis mellifera), las que utilizamos en apicultura por su miel, no han coevolucionado con las avispas de patas amarillas y, por lo tanto, no presentan ninguno de estos comportamientos defensivos. En consecuencia, las colonias de abejas melíferas occidentales pueden ser diezmadas por las avispas de patas amarillas. Un estudio en Europa informó que el 30% de las colonias comerciales de abejas melíferas se debilitaron por los ataques continuos de avispas y que el 5% de las colonias colapsaron y murieron.

Si las avispas de patas amarillas llegan a establecerse en América del Norte, podrían tener un gran impacto en la industria apícola, la cual ya ha enfrentado problemas después de la introducción de varios patógenos y parásitos. Sin embargo, no está claro el impacto en la agricultura en general. Las abejas melíferas se utilizan para polinizar ciertos cultivos, pero investigaciones recientes han demostrado que la polinización suplementaria a menudo no es necesaria (por ejemplo, en calabazas) o hay mejores polinizadores disponibles (por ejemplo, abejas albañiles para manzanas y abejorros para tomates). De hecho, las abejas melíferas, las cuales no son nativas de América del Norte, tienen un impacto negativo en los polinizadores nativos y disminuyen la polinización de las flores silvestres nativas, por lo que disminuir el número de abejas melíferas salvajes en el entorno puede ser beneficioso. Pero, si las abejas melíferas no están disponibles como presas, es probable que las avispas de patas amarillas depreden a los polinizadores nativos en su lugar. Un estudio en España mostró que la presencia de avispas de patas amarillas tuvo un impacto negativo en la frecuencia de visitas de las abejas melíferas (nativas en Europa), abejorros, otras avispas y abejas pequeñas, y moscas a las flores de menta, lo que disminuyó la tasa de polinización de las flores de menta. Es impredecible saber cómo esto podría impactar a la agricultura y a las plantas nativas, pero probablemente habrá alguna consecuencia negativa.

Distribución potencial

En agosto de 2023, se reportó la presencia de una obrera solitaria de avispa de patas amarillas en Georgia. Las autoridades han estado buscando su posible lugar de origen y nido, pero aún no se ha encontrado ninguno. La probabilidad de que una sola obrera transportada a través del comercio logre establecer una población es bastante baja, aunque existe un precedente, ya que se encontró una avispa de patas amarillas obrera en Irlanda en 2021, pero no se han encontrado otras desde entonces.

Si las avispas de patas amarillas se establecen, los modelos predicen que podrían sobrevivir en la mayor parte del este de América del Norte y que el cambio climático aumentará la cantidad de hábitat adecuado para su supervivencia con el tiempo, lo que facilitará su propagación.

Importancia médica

Las picaduras de avispas de patas amarillas producen un dolor similar al de otras avispas y avispones. Las personas que son alérgicas a las picaduras de abejas y avispas, que recibieron múltiples picaduras o que experimentan reacciones adversas después de una picadura deben buscar atención médica inmediata. En general, las picaduras suelen resolverse por sí solas en pocas horas.

Debido a que los nidos secundarios se encuentran usualmente en lo alto de los árboles, el riesgo de perturbar accidentalmente un nido es relativamente bajo a pesar del gran tamaño de las colonias maduras. Esto está respaldado por un estudio en Francia que encontró que no hubo un aumento en el número de picaduras de abejas o avispas en zonas donde la especie lleva presente desde hace 20 años.

Referencias

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Escrito por Michael Skvarla, agosto de 2023.

Assistant Research Professor of Arthropod Identification
Expertise
  • Arthropod identification
  • Arthropod survey and collection
  • Arthropod biodiversity
  • Soil arthropods, with particular emphasis on forest leaf litter
  • Acarology, with particular emphasis on Prostigmata and Cunaxidae
  • Deer keds
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