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Garrapatas comunes en Pensilvania

Identificación de las garrapatas, estudio de su ciclo de vida y distribución. Las enfermedades transmitidas por las garrapatas y su prevención
Updated:
August 13, 2024

Antecedentes

Las garrapatas son artrópodos parásitos que se alimentan de la sangre de los vertebrados, en particular de los mamíferos (incluidos los humanos), pero también de las aves, los reptiles y los anfibios. Muchas especies de garrapatas pueden transmitir patógenos entre animales y humanos, incluidos varios gusanos parásitos, virus y bacterias. Las enfermedades con mayor impacto en Pensilvania son las producidas por las bacterias que causan la enfermedad de Lyme y la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas.

Hay más de 900 especies de garrapatas en todo el mundo, al menos 25 de las cuales se encuentran en Pensilvania. De estas, dos especies: la garrapata de patas negras (Ixodes scapularis) y la garrapata americana del perro (Dermacentor variablis), representan más del 90% del volumen de las solicitudes que llegan al Laboratorio de Identificación de Insectos de Penn State para su correcta identificación. Además de estas dos especies, también nos centraremos en otras tres especies que se pueden encontrar en Pensilvania: la garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum), la garrapata asiática de cuernos largos (Haemaphysalis longicornis) y la garrapata de la marmota (Ixodes cookei). La garrapata de invierno (Dermacentor albipictus) y otras especies que se asocian comúnmente con animales de compañía y silvestre se describirán en artículos separados (consulte los enlaces al final de este artículo para obtener más información).

Garrapata de patas negras (Ixodes scapularis)

Garrapata de patas negras
Figura 1. Garrapata de patas negras. Fotografía vía Erika Machtinger, Penn State.

Distribución: la Ixodes scapularis se encuentra en todo el este de los Estados Unidos y en partes del norte del medio oeste en lugares boscosos y con matorrales, así como en hábitats con bordes cubiertos de hierba (Figura 2). Si bien históricamente esta especie estuvo menos extendida, su rango de distribución se ha expandido en los últimos años y ahora se puede encontrar en todo Pensilvania.

Distribución de lagarrapata de patas negras
Figura 2. Distribución de lagarrapata de patas negras. Imagen via CDC, en el dominio público.

Huéspedes: las larvas de la garrapata de patas negras se alimentan preferentemente de pequeños mamíferos como ratones y ardillas listadas y, ocasionalmente, de aves. Las ninfas también se alimentan de pequeños mamíferos y aves, así como de una variedad de mamíferos medianos y grandes como mapaches, ciervos y osos negros. Las garrapatas adultas de patas negras se alimentan de mamíferos de gran tamaño, con cierta preferencia por el venado de cola blanca. Sin embargo, las garrapatas en cualquiera de sus etapas de desarrollo son capaces de alimentarse de humanos, ganado y animales de compañía.

Periodo de actividad (Figura 3): las garrapatas adultas están presentes en otoño, durante todo el invierno y a principios de primavera. Durante el invierno, las garrapatas adultas pueden estar activas y buscar huéspedes siempre que la temperatura esté por encima del punto de congelación. Las larvas de garrapatas suelen estar activas a finales del verano y las ninfas a finales de la primavera y durante todo el verano.

Periodo de actividad de la garrapata de patas negras
Figura 3.Periodo de actividad de la garrapata de patas negras. Imagen via CDC, en el dominio público.

Enfermedades: las garrapatas de patas negras son los vectores más conocidos de los patógenos que causan la enfermedad de Lyme, pero también se sabe que pueden transmitir otros patógenos, incluidos Anaplasma spp. y Babesia spp. que pueden causar anaplasmosis y babesiosis, respectivamente. Si bien todavía existe cierto debate, las garrapatas de patas negras generalmente necesitarían alimentarse tan solo durante 24 horas para poder transmitir la Borrelia burgdorferi, el agente causante de la enfermedad de Lyme. Por el contrario, otro patógeno, el virus Powassan, puede transmitirse en tan solo 15 minutos. Debido a que las garrapatas necesitan alimentarse de un huésped infectado con el patógenos para poder transmitir dichos patógenos a los humanos u otros animales, solo las ninfas y las garrapatas adultas transmiten el patógeno. En Pensilvania, entre el 20 % y el 40 % de las garrapatas de patas negras dan positivo para B. burgdorferi, según la ubicación.

Notas: Esta garrapata a menudo recibe el nombre de “garrapata de los ciervos”. Sin embargo, debido a que históricamente los ciervos han sido considerados el huésped preferido solo durante la etapa adulta, la garrapata de patas negras es el nombre común preferido.

Garrapata americana del perro (Dermacentor variabilis)

Garrapata americana del perro
Figura 4. Garrapata americana del perro. Fotografía vía Erika Machtinger, Penn State.

Distribución: la Dermacentor variabilis se encuentra en los dos tercios orientales de los Estados Unidos, desde Nueva Escocia hasta la costa del Golfo, incluido todo el estado de Pensilvania (Figura 5). Esta especie prefiere lugares abiertos, llanuras con matorral o pasto con mínima o ninguna cobertura arbórea.

Distribución de lagarrapata americana del perro
Figura 5. Distribución de lagarrapata americana del perro. Imagen via CDC, en el dominio público.

Huéspedes: las larvas y ninfas prefieren alimentarse de pequeños roedores. Los adultos se encuentran frecuentemente en perros (de ahí su nombre común), pero también se alimentan de otros mamíferos medianos y grandes, como ardillas, mapaches, conejos, marmotas, zorros, ciervos, ganado doméstico y humanos. Esta especie puede ser extremadamente agresiva en cuanto a su capacidad de morder y alimentarse de sus huéspedes.

Periodo de actividad: las larvas están activas durante la primavera y el otoño, y son las ninfas y los adultos los que generalmente están activos durante el verano. Los individuos en cualquiera de sus etapas de vida que no hayan podido alimentarse pueden sobrevivir más de un año entre huéspedes (larvas: 15 meses; ninfas: 20 meses; adultos: 30 meses), por lo que se pueden encontrar todas las etapas de la vida durante todo el año.

Enfermedades: las garrapatas americanas del perro son el principal vector de los patógenos que causan la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas en Pensilvania, que es menos común que la enfermedad de Lyme, pero es una enfermedad potencialmente más grave. También se sabe que transmiten la tularemia y pueden causar la parálisis por garrapata canina. La Dermacentor variablis no es vector del agente patógeno que causa la enfermedad de Lyme.

Notas: Las garrapatas americanas del perro son mucho más grandes que las garrapatas de patas negras y las hembras hinchadas pueden tener el tamaño de una uva.

Garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum)

Garrapata estrella solitaria
Figura 6. Garrapata estrella solitaria. Fotografía vía Erika Machtinger, Penn State.

Distribución: la Amblyomma americanum está ampliamente distribuida en los Estados Unidos desde el norte de Texas hasta Missouri y hacia el este hasta la costa atlántica (Figura 7). Se encuentra con mayor frecuencia en los condados del sur de Pensilvania, cerca de áreas urbanas. Aunque las observaciones en el estado son esporádicas, su presencia parece estar volviéndose más común.

Distribución de lagarrapata estrella solitaria
Figura 7. Distribución de lagarrapata estrella solitaria. Imagen via CDC, en el dominio público.

Periodo de actividad: las larvas de las garrapatas estrella solitaria están activas a finales del verano y el otoño, mientras que las ninfas y los adultos están activos durante la primavera y el verano. Las larvas de garrapata estrella solitaria se encuentran a menudo en grandes cantidades.

Huéspedes: esta garrapata tiene una amplia gama de huéspedes. Las larvas se alimentan de una amplia gama de animales de pequeño y mediano tamaño, mientras que las ninfas se alimentan de numerosas especies de animales medianos y grandes. Los adultos prefieren alimentarse de animales grandes. En todas sus etapas de vida, estas garrapatas son mordedores agresivas y se alimentan fácilmente de humanos, ganado y animales de compañía.

Enfermedades: las garrapatas estrella solitaria pueden ser vectores de los agentes causantes de la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas, la erliquiosis, la tularemia y la STARI (enfermedad eruptiva asociada a las garrapatas del sur), así como el virus Heartland y el virus Bourbon. Las picaduras de Amblyomma americanum también se han asociado con la alergia al alfa-gal (alergia a la carne roja).

Notas: Las hembras adultas se identifican fácilmente por su cuerpo de color marrón rojizo con un único punto blanco en el centro.

Garrapata de la marmota (marmota canadiense) (Ixodes cookei)

Garrapata de la marmota
Figura 8. Garrapata de la marmota. Fotografía vía Steve Jacobs, Penn State.

Distribución: la Ixodes cookei se puede encontrar al este de las Montañas Rocosas, desde Texas hasta Dakota del Sur y hacia el noreste a hasta Maine. La garrapata de la marmota era la especie más común en Pensilvania antes de 1990, pero desde entonces su prevalencia ha disminuido en comparación con las garrapatas de patas negras y las garrapatas americanas del perro.

Huéspedes: las garrapatas de la marmota utilizan como huésped específico a las marmotas, pero ocasionalmente se las puede encontrar en aves, animales pequeños e incluso humanos.

Enfermedades: las garrapatas de la marmota pueden ser vectores del virus Powassan, que causa la encefalitis por el virus Powassan. No son un vector importante del patógeno que causa la enfermedad de Lyme debido a su tendencia a alimentarse exclusivamente de marmotas, las cuales no son portadoras del patógeno.

Garrapata asiática de cuernos largos (Haemaphysalis longicornis)

Garrapata asiática de cuernos largo
Figura 9. Garrapata asiática de cuernos largos. Fotografía vía Ryan Selking, Penn State.

Distribución: la Haemaphysalis longicornis es una garrapata invasora originaria de Asia central y oriental. Se ha extendido por toda Oceanía y su presencia se detectó por primera vez en Nueva Jersey en 2013; sin embargo, parece que esta garrapata pudo haber estado presente en los Estados Unidos hacia el 2010. En 2017 se descubrió una gran población en una granja de ovejas de Nueva Jersey y desde entonces se ha detectado en ocho estados. Hasta mayo de 2019, solo se han identificado tres muestras con individuos de esta especie en Pensilvania, aunque se espera que este número aumente a medida que las poblaciones de garrapatas se establezcan.

Huéspedes: debido a que la garrapata asiática de cuernos largos es nueva en América del Norte, se desconoce cuáles serán sus huéspedes preferidos. En otras zonas del mundo, las larvas y ninfas prefieren mamíferos pequeños y aves, mientras que los adultos prefieren animales grandes, como ganado vacuno, caballos, ciervos y ovejas. Hasta ahora, se ha informado de un solo caso de H. longicornis que ha picado a una persona en los EstadosUnidos.

Enfermedades: no se tiene conocimiento acerca de que la garrapata asiática de cuernos largos sea vector de ningún patógeno en América del Norte. Sin embargo, en su área nativa se sabe que actúa como vector de Anaplasma spp., Ehrlichia spp. y del virus Powassan, por lo que existe la posibilidad de que también transmita dichos patógenos en los Estados Unidos.

Notas: Para obtener más información, consulte esta Hoja informativa de Penn State extensión sobre las garrapatas asiáticas de cuernos largos.

Enfermedades

Enfermedad de Lyme

La enfermedad de Lyme o borreliosis de Lyme es una infección causada por la bacteria espiroqueta Borrelia burgdorferi, que se transmite por las garrapatas ixódidas. Los humanos, los perros y los caballos parecen ser los más susceptibles a la infección y a la enfermedad. Es una enfermedad multisistémica caracterizada inicialmente por un eritema migratorio, erupción de la piel en forma de diana, y por una serie de dolencias y síntomas comunes inespecíficos que incluyen: el dolor de cabeza y de garganta, la fiebre y náuseas. Sin tratamiento la enfermedad puede progresar a cuadros sintomatológicos que en su fase tardía incluyen: cardiopatías y afecciones reumatológicas y neurológicas debilitantes. En raras ocasiones esta enfermedad es mortal.

Aproximadamente entre el 70 y el 80 % de las personas que contraen la enfermedad de Lyme desarrollan una lesión en la piel después de la picadura de una garrapata infectada. La lesión aparece como un círculo rojo que se expande para formar una lesión redonda de gran tamaño por un periodo de días o semanas. El centro de esta lesión tiende a perder coloración progresivamente, lo que da como resultado una erupción en forma de diana. Esta afección se denomina eritema migratorio (EM) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en su sección de vigilancia de los síntomas la describen como una lesión que debe alcanzar un tamaño de 5 cm (2 pulgadas). Además, puede haber otras lesiones asociadas o secundarias. Por lo general, estos síntomas van acompañados de fatiga intermitente, fiebre, dolor de cabeza, rigidez en el cuello y dolor muscular (mialgia) o en las articulaciones (artralgia).

Posteriormente, los sistemas musculoesquelético, nervioso y cardiovascular presentan manifestaciones más profundas. Semanas o meses después del eritema migratorio inicial puede haber inflamación recurrente de las articulaciones que puede convertirse en una afección crónica en una o más zonas del cuerpo. La meningitis linfocítica, la neuritis craneal, la parálisis facial bilateral (parálisis de Bell), la radiculoneuropatía (pérdida de la función sensitiva) y, en ocasiones, la encefalomielitis, se pueden presentar solas o en combinación. Pueden surgir problemas de conducción auriculoventricular que pueden provocar miocarditis. Se pueden asociar síntomas adicionales de artralgia, mialgia, fibromialgia, dolor de cabeza, fatiga, rigidez en el cuello, palpitaciones y bloqueo de rama (conducción eléctrica del corazón), pero estos no confirman la enfermedad de Lyme.

Para obtener más información, consulte la página web de los CDC sobre la enfermedad de Lyme.

Fiebre maculosa de las Montañas Rocosas (RMSF)

La RMSF está causada por la bacteria Rickettsia rickettsii. La enfermedad se reconoció por primera vez en los Estados Unidos a finales del siglo XIX, pero hasta 1930 la enfermedad solo se había reportado en las Montañas Rocosas. En 1963, más del 90% de los casos se reportaron al este de las Montañas Rocosas. La Rickettsia rickettsii es transmitida por la garrapata americana del perro y la garrapata estrella solitaria en el este de los EE. UU., mientras que en el oeste de los EE. UU. es transmitida por la garrapata de las Montañas Rocosas (Dermacentor andersoni).

Los síntomas de la RMSF incluyen fiebre y, a menudo, una erupción roja, morada o negra, que se desarrolla en las muñecas y en los tobillos de 2-4 días después de que comienza la fiebre. Otros síntomas tempranos incluyen: dolores de cabeza, malestar general, náusea y vómitos; mientras que los síntomas más avanzados pueden incluir dolor abdominal y articular, conjuntivitis y olvidos.

Debido a la incapacidad de las pruebas serológicas actuales para identificar la RMSF de otras enfermedades estrechamente relacionadas (p. ej., la rickettsiosis producida por la Rickettsia parkeri, la fiebre por garrapatas de la costa del Pacífico y la Rickettsiosis exantemática), la RMSF se reporta con otras rickettsias del grupo de las fiebres maculosas (SFR). La cantidad de casos de SFR en los EE. UU. ha aumentado drásticamente de menos de 1 caso por millón a más de 15 personas por millón entre 1920 y 2018. Sin embargo, la tasa de mortalidad ha disminuido del 10%-15% a menos del 0.5% debido al descubrimiento de los antibióticos de tetraciclina en la década de 1940, que se utilizan para tratar la RMSF y otras SFR.

Para obtener más información, consulte la página web de los CDC sobre la fiebre malucosa de las Montañas Rocosas.

Tularemia

La tularemia, también llamada fiebre de los conejos es causada por la bacteria Francisella tularensis. La bacteria puede ser transmitida por las garrapatas estrella solitaria, las garrapatas americanas del perro, las garrapatas de las Montañas Rocosas, las garrapatas del conejo (Haemaphysalis leporispalustris) y las moscas del ciervo, así como también por la exposición a la sangre de conejo (p. ej., cuando se sacrifican conejos sin guantes ni otra protección o cuando la sangre pasa a estado de aerosol cuando los conejos son golpeados por las aspas de una cortadora de césped).

La cantidad de casos en Estados Unidos ha disminuido considerablemente en los últimos 50 años, elevándose de casi 2300 casos en 1939 a entre 100-200 por año desde 1995. En 2015, se notificaron más de 300 casos).

Los síntomas de la tularemia incluyen fiebre repentina, escalofríos, pérdida de apetito, dolores corporales generalizado e inflamación de los ganglios linfáticos. Cuando la enfermedad se contrae por la picadura de una garrapata o una mosca, se forma una úlcera en el lugar de la picadura. El tratamiento de la tularemia consiste en el uso de antibióticos, que reducen la tasa de mortalidad de más del 60% a menos del 4%.

Para obtener más información, consulte la página web de los CDC sobre la tularemia.

Babesiosis

Babesia microti, el agente causante de la babesiosis es un protozoo parásito transmitido por la garrapata de patas negras (Ixodes scapularis), aunque también en raras ocasiones puede transmitirse por transfusiones de sangre (ya que hasta la fecha no se conocen pruebas eficientes de detección del patógeno) y de forma congénita de madres a bebés durante el embarazo o durante el parto. Los casos de contagios por babesiosis se comunican con mayor frecuencia en el noreste de los EE. UU., pero se han notificado casos en todo el país. Entre 2011 y 2014, se registraron entre 180-900 casos por año en todo el país.

Los signos y síntomas de la babesiosis incluyen fatiga y pérdida de apetito, seguidos de fiebre con escalofríos, dolores de cabeza y musculares, y en casos más extremos, puede aparecer sangre en la orina. La enfermedad generalmente es autolimitada, lo que significa que los síntomas desaparecen por sí solos en pacientes que por lo demás están sanos. Sin embargo, la babesiosis es grave entre ciertos grupos sociales, en los que se incluyen las personas mayores, las que no tienen bazo y las personas inmunodeprimidas. En estos grupos de alto riesgo, pueden ocurrir complicaciones adicionales, como presión arterial baja e inestable, anemia grave, recuento bajo de plaquetas, mal funcionamiento de órganos e incluso la muerte.

La babesiosis se trata con medicamentos que normalmente se usan para tratar la malaria, que también es una enfermedad producida por un protozoo.

Para obtener más información, consulte la página web de los CDC sobre la babesiosis.

Erliquiosis

La erliquiosis está causada por tres especies de bacterias rickettsias del género Ehrlichia (E. chaffeensis, E. ewingii y E. muris eauclairensis). Esta enfermedad es más común en el sur de los Estados Unidos, pero se han reportado casos en la mayoría de los estados al este de las Montañas Rocosas. La mayoría de los casos ocurren durante el verano, cuando las garrapatas están en su pico de actividad, pero se han reportado casos durante todos los meses del año. Los CDC empezaron a controlar la erliquiosis a partir del año 2000. Desde entonces, la cantidad de casos notificados ha aumentado de forma constante desde aproximadamente 250 por año a entre 1500-1700 por año en todo el país.

Los síntomas clínicos son similares a los de la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas e incluso parecidos a la gripe, e incluyen escalofríos, dolor de cabeza, dolores corporales y fiebre. Una erupción en la piel parecida a la producida por la RMSF (erupción roja, morada o negra, que se desarrolla en las muñecas y en los tobillos) aparece en el 30 % de las personas infectadas aproximadamente 5 días después del inicio de las primeras fiebres. Los síntomas suelen ser muy leves, pero pueden volverse graves si se retrasa el diagnóstico y el tratamiento con antibióticos. Los síntomas graves en los estados tardíos de identificación pueden incluir daño cerebral o daños en el sistema nervioso debido a meningoencefalitis, insuficiencia respiratoria, hemorragia incontrolada, insuficiencia orgánica y elementos que pueden desembocar en la muerte del individuo. Los individuos muy jóvenes o mayores, y aquellos con sistemas inmunológicos comprometidos tienen un mayor riesgo de desarrollar infecciones graves.

Al igual que con ocurre con la RMSF, los antibióticos de tetraciclina se usan para tratar la erliquiosis.

Para obtener más información, consulte la página web de los CDC sobre la erliquiosis.

Virus Powassan

El virus Powassan es un virus de ARN relacionado con la encefalitis del Nilo occidental y de San Luis y causa la encefalitis del virus Powassan. Esta enfermedad se transmite por las garrapatas de patas negras, las garrapatas de la marmota y las garrapatas de las ardillas (Ixodes marxi). Los casos de infecciones por el virus Powassan rara vez llegan a reportarse. Entre 2008 y 2017 se reportaron un total de 115 casos, aunque es probable que muchas de las infecciones reales no se hayan reportado, ya que muchas personas que se infectan con el virus no desarrollan ningún síntoma. La mayoría de los casos se producen en el noreste y el medio oeste superior de los EE. UU.

La encefalitis por el virus Powassan se manifiesta entre la primera y la cuarta semana después de la picadura de la garrapata y los síntomas pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, vómitos, debilidad, confusión, pérdida de coordinación y convulsiones. Aproximadamente solo el 10% de todos los casos de encefalitis por el virus Powassan son mortales y la mitad de los supervivientes desarrollan síntomas neurológicos permanentes.

No existen vacunas ni medicamentos para tratar la encefalitis por el virus Powassan, aunque los tratamientos paliativos como la asistencia respiratoria, los medicamentos y los tratamientos líquidos intravenosos para reducir la inflamación en el cerebro pueden ayudar a una pronta recuperación.

Para obtener más información, consulte la página web de los CDC sobre el virus Powassan

Parálisis por garrapatas

La parálisis por garrapatas es una afección causada por unas toxinas que las garrapatas inyectan en sus huéspedes durante el proceso de alimentación. La mayoría de los mamíferos, incluidos los animales domésticos y el ganado, pueden verse afectados. Sin embargo, los mamíferos de menor tamaño y los más jóvenes son más susceptibles. Los casos en humanos son raros y generalmente ocurren en niños menores de 10 años.

La parálisis por garrapatas se asocia con aquellas garrapatas que se adhieren alrededor de la cabeza, particularmente en la base del cráneo. Los síntomas se manifiestan entre 1-7 días desde que se adhiere la garrapata y comienzan con debilidad en las patas. Esta debilidad progresa hacia una parálisis que en pocas horas alcanza el tronco, los brazos, y la cabeza. La parálisis por garrapatas puede provocar insuficiencia respiratoria y la muerte cuando la parálisis alcanza los pulmones. Si se encuentran las garrapatas y se eliminan, la recuperación es casi inmediata y los efectos desaparecen en un día.

Las garrapatas que han estado implicadas en parálisis por garrapatas en los Estados Unidos son la garrapata de las Montañas Rocosas, la garrapata estrella solitaria y la garrapata americana del perro. Sin embargo, no todos los miembros de una especie provocan dicha parálisis por garrapatas. La toxina que provoca esta afección es parte del líquido salival que inyecta la garrapata. Debido a que el problema está asociado con garrapatas que se adhieren a la cabeza y debido a que la recuperación es rápida una vez se retira la garrapata, se teoriza que la toxina actúa localmente y se descompone rápidamente en el cuerpo. La parálisis por garrapatas ocurre solo esporádicamente; lo importante es ser consciente de que existe y, cuando aparecen los síntomas, intentar encontrar la garrapata y extraerla lo antes posible.

Alergia alfa-gal

La alfa-gal (galactosa-alfa-1,3-galactosa) es una molécula que se encuentra en todos los mamíferos, excepto en los monos y simios del Viejo Mundo (incluidos los humanos). La alergia alfa-gal, también llamada alergia a la carne roja o alergia a la carne de mamíferos (MMA), es una alergia alimentaria que puede desarrollarse cuando una garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum) que se alimentó de un mamífero no humano pica a un humano. Durante el proceso de alimentación, las garrapatas pueden intercambiar fluidos con sus huéspedes, a través de las picaduras las garrapatas que se han alimentado de mamíferos pueden potencialmente inyectar a un humano parte del alfa-gal de su intestino junto con la saliva. El cuerpo humano intentará combatir dicha molécula extraña liberando masivamente anticuerpos IgE.

Al igual que otras alergias en las que la IgE participa, los síntomas pueden incluir picazón en todo el cuerpo, urticaria, malestar gastrointestinal y anafilaxia. La dificultad respiratoria puede ser particularmente grave en personas con asma. A diferencia de otras alergias alimentarias en las cuales los síntomas se presentan de forma casi inmediata, la reacción alérgica a la alfa-gal suele tardar entre 3-8 horas en manifestarse. Algunos pacientes con alergia alfa-gal informan que pueden comer ciertas carnes rojas (por ejemplo, venado) y la alergia puede desaparecer de forma natural con el tiempo, ciertos pacientes han informado de periodos comprendidos entre los 8 meses a 5 años.

Enfermedades emergentes

Hay varias enfermedades emergentes transmitidas por las garrapatas sobre las que se sabe poco, incluidas el virus Heartland y el virus Bourbon.

Se han notificado más de 40 casos de infecciones por el virus Heartland en el sureste y centro-sur de EE. UU., algunas de las cuales han sido mortales. Si bien no se han reportado casos en Pensilvania, las pruebas serológicas de animales salvajes en estados vecinos del noreste han dado positivo. Se cree que las garrapatas estrella solitaria actúan como vectores del virus.

Desde que se descubrió la enfermedad en 2014, se han reportado cinco casos de virus Bourbon en Kansas, Oklahoma y Missouri, de los cuales uno fue mortal. Hasta la fecha, no existe ninguna prueba de diagnóstico disponible para este virus, por lo que es posibles infecciones leves no hayan sido detectadas ni reportadas. En un estudio reciente, las garrapatas estrella solitaria presentes en Pensilvania, dieron positivo al virus Bourbon por lo que se cree que estas puedan ser vectores del virus.

La mayoría de los individuos con infecciones por el virus Heartland o el virus Bourbon han reportado fiebre, fatiga, dolor de cabeza, náuseas y dolor muscular o articular. Debido a la similitud de los síntomas, estas enfermedades pueden confundirse con erliquiosis o anaplasmosis. La mayoría de los pacientes requieren hospitalización. No existen vacunas ni medicamentos para tratar el virus Heartland o el virus Bourbon, aunque el tratamiento paliativo para tratar los síntomas puede ayudar a la recuperación.

Para obtener más información, consulte la página web de los CDC sobre el virus Heartland y el virus Bourbon.

Prevención y Controldelas Garrapatas en Las Personas

La mejor forma de evitar las picaduras de garrapatas es mantenerse alejado de zonas boscosas, de matorral o pasto alto. Sin embargo, esta opción no siempre es posible para ciertos trabajadores, amantes de la naturaleza o para personas que viven cerca de bosques y praderas. Los repelentes como el DEET (N,N-Dietil-meta-toluamida) ofrecen una protección considerable si se aplican a la ropa y a la piel expuesta. Otra opción de protección es la aplicación de Permanone™, un acaricida eficaz que contiene el piretroide sintético permetrina y se aplica en forma de aerosol sobre la ropa. No está aprobado para su uso directo en la piel. Para obtener más información, consulte la Herramienta de búsqueda de repelentes de la EPA.

Las camisas de manga larga y los pantalones largos colocados dentro de los calcetines también ayudan a prevenir las picaduras de garrapatas. La ropa de colores claros ayuda a detectar las garrapatas de color oscuro, siempre que la persona que la lleva realice inspecciones frecuentes.

El riesgo en entrar en contacto con garrapatas es muy elevado para los cazadores y excursionistas que tienden a seguir los senderos de los ciervos o a descansar en el suelo del bosque. Sin embargo, los ciervos no son portadores del patógeno que causa la enfermedad de Lyme. Para otros animales de caza, como el pavo, la cocción destruye las bacterias y elimina cualquier peligro de contraer la enfermedad de Lyme. No hay casos documentados de transmisión por manipulación o consumo de animales de caza con garrapatas previamente adheridas.

Se recomienda el autoexamen después de pasar tiempo al aire libre, incluso en un parque o en la escuela. Si se encuentra una garrapata adherida a la piel, se debe quitar con unas pinzas finas, agarrándola por la cabeza y tirando perpendicularmente con presión firme y constante. No se debe agarrar la garrapata por la mitad del cuerpo porque el contenido del intestino puede ser regurgitado y entrar en la piel. NO se recomienda el uso de calor (fósforo encendido, cigarrillo, etc.) o vaselina para forzar la salida de la garrapata. Estos métodos suelen irritar a la garrapata y pueden provocar que esta regurgite el contenido del estómago en el individuo, aumentando así la posibilidad de infección.

Si se presentan signos o síntomas de la enfermedad de Lyme u otras enfermedades, busque atención médica inmediata, avise a su médico e indíquele que le picó una garrapata.

Prevención y Control de Garrapatas en Los Animales

La enfermedad de Lyme y otras enfermedades transmitidas por las garrapatas también afectan al ganado y a los animales de compañía, en particular perros y caballos. Para obtener más información sobre la prevención y el control en animales, consulte la hoja informativa de Extensión de Penn State sobre la Protección de los animales de compañía contra las garrapatas en Pensilvania y la Protección del ganado contra las garrapatas en Pensilvania.

Advertencia

Los pesticidas e insecticidas son tóxicos y venenosos. Lea y siga las instrucciones y precauciones de seguridad descritas en las etiquetas. Manipule estas sustancias con cuidado y manténgalas fuera del alcance de los niños, las mascotas y el ganado en los contenedores y envases originales junto a sus etiquetas. Deseche los envases vacíos inmediatamente, de forma segura y en los lugares recomendados. No contamine pastizales, arroyos o estanques.

Referencias y lecturas adicionales

CDC. Ticks. Disponible en línea. Página consultada el 3 de febrero de 2021.

Edwards, M. J., J. C. Russell, E. N. Davidson, T. Y. Yanushefski, B. L. Fleischman, R. O. Heist, J. G. Leep-Lazar, S. L. Stuppi, R. A. Esposito and L. M. Suppan. 2019. A 4-year survey of the range of ticks and tick-borne pathogens in the Lehigh Valley Region of Eastern Pennsylvania. Journal of Medical Entomology, 56(4): 1122–1134. doi.org/10.1093/jme/tjz043

Farone, T. S., E. R. Campagnolo, K. L. Mason, and C. L. Butler. 2018. Borrelia miyamotoi infection rate in black-legged ticks (Ixodes scapularis) recovered from heads of hunter-harvested white-tailed deer (Odocoileus virginianus) in Pennsylvania: A public health perspective. Journal of the Pennsylvania Academy of Science, 92(1): 11–12. doi.org/10.5325/jpennacadscie.92.1.0001

Hutchinson, M. L., M. D. Strohecker, T. W. Simmons, A. D. Kyle, and M. W. Helwig. 2015. Prevalence rates of Borrelia burgdorferi (Spirochaetales: Spirochaetaceae), Anaplasma phagocytophilum (Rickettsiales: Anaplasmataceae), and Babesia microti (Piroplasmida: Babesiidae) in host-seeking Ixodes scapularis (Acari: Ixodidae) from Pennsylvania. Journal of Medical Entomology, 52(4): 693–698. doi.org/10.1093/jme/tjv037

Livengood, J. M. L. Hutchinson, N. Thirumalapura, and D. Tewari. 2020. Detection of Babesia, Borrelia, Anaplasma, and Rickettsia spp. in adult black-legged ticks (Ixodes scapularis) from Pennsylvania, United States, with a Luminex multiplex bead assay. Vector-borne and Zoonotic Diseases, 20(6): 406–411. doi.org/10.1089/vbz.2019.2551

Pak, D., S. B. Jacobs, and J. M. Sakamoto. 2019. A 117-year retrospective analysis of Pennsylvania tick community dynamics. Parasites & Vectors, 12: 189. doi.org/10.1186/s13071-019-3451-6

Escrito por Steve Jacobs, educador extensionista sénior, 2012.

Revisado por Michael Skvarla y Erika Machtinger, 2019.

Editado en español por Jaime García Prudencio, profesor en el programa de español para la agricultura.

Assistant Research Professor of Arthropod Identification
Expertise
  • Arthropod identification
  • Arthropod survey and collection
  • Arthropod biodiversity
  • Soil arthropods, with particular emphasis on forest leaf litter
  • Acarology, with particular emphasis on Prostigmata and Cunaxidae
  • Deer keds
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