Establecimiento y Preparación de una Huerta

El éxito de una huerta va de la mano con la planeación y preparación del sitio.
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Establecimiento y Preparación de una Huerta

Establecimiento de la Huerta

Selección del sitio y preparación del suelo

Atajos y enfoques fortuitos pueden dar como resultado un crecimiento menor al deseado y otros problemas durante la vida productiva de la huerta. Es más fácil modificar el sitio antes de que los árboles sean plantados a diferencia de cuando ya están en la tierra.

Para construir una huerta productiva, se necesita tener buenas bases. El sitio ideal es un terreno ondulado o elevado para que el aire frió pueda drenarse durante las heladas primaverales. La figura 1.1 muestra el acomodo ideal del lugar. El sitio A es una ubicación cálida que recibe más sol. Este sitio no es afectado por las heladas de finales de primavera porque el aire frió se mueve a las áreas más bajas. El sitio B también evita las heladas, pero la parte superior puede ser muy fría en el invierno por estar demasiado expuesta. El sitio C es similar al sitio A pero más frió, tarda más en calentar durante la primavera. El sitio D es el más susceptible a las heladas primaverales porque el aire frió llega desde las áreas más elevadas. El sitio E puede congelarse, pero el arbolado mismo actúa como rompe vientos, protegiendo el área de los vientos dominantes. El sitio F no es el más conveniente por el denso arbolado en la base de la colina.

Tabla 1-1. Número de árboles por acrea en varios espacios entre árboles.
34567891011121314151617181920
81,8151,3611,089907777680
91,6131,210968806691605537
101,4521,089871726622544484435
111,320990792660565495440396360
121,210907726605518453403363330302
131,116838670558478418372335304279257
141,037778622518444388345311282259239222
15968726580484414363322290264242223207193
16907680544453388340302272247226209194181170
17854641512427366320284256232213197183170160150
18806605484403345302268242220201186172161151142134
19764573435382327286254229208191176163152143134127120
20726545414363311272242217198181167155145136128121114108

Para usar esta tabla, busque el espaciado de árboles en hilera deseado o planificado en el eje vertical u horizontal. Luego, ubique el espacio entre hileras en el otro eje. La cantidad de árboles por acre se pueden encontrar en la intersección de los dos espaciamientos. aPara determinar los árboles por acre para los valores que no figuran en la tabla, utilice la siguiente fórmula: Árboles / A = 43,560 / (Espaciado entre filas x Espaciado entre filas).

La exposición de la ladera debe ser considerada por sus efectos en los árboles frutales cuando salen de la hibernación. Una ladera orientada al Sur se calienta más rápido durante la primavera, mientras que lo opuesto sucede en una ladera orientada hacia el Norte. Las laderas orientadas al Este son intermedias. En áreas del Atlántico Medio, una ladera orientada al Oeste tiende a tener más viento. El viento puede causar problemas con la rociada en la temporada de cultivo.

Mientras que colina arriba o terrenos ondulados son lo ideal, el grado de inclinación también puede limitar su capacidad de producción. El sitio ideal tiene de un 4 - 8% de inclinación. Puede ser difícil operar la maquinaria en inclinaciones de más del 10 por ciento.

Elegir el sitio ideal para una huerta abarca consideraciones tales como lo que hay debajo del suelo, principalmente la profundidad y textura de la tierra. Una buena recomendación para tener la tierra ideal es que sea profunda y que tenga buen drenaje.

El drenaje del suelo es probablemente el factor más importante en la longevidad de una huerta. Esto es por la inhabilidad inherente de ciertos tipos de árboles frutales de sobrevivir cuando son plantados en suelos drenados inadecuadamente. Las manzanas están en un nivel intermedio, y las peras pueden sobrevivir aún en suelos drenados deficientemente.

El suelo está compuesto de cuatro ingredientes básicos: elementos minerales, porosidad, residuos orgánicos y otros elementos compuestos principalmente de organismos vivos, incluyendo hongos, bacterias y nematodos. Una clasificación del suelo está basada en la parte mineral de la tierra y consiste en 4 tamaños de partículas. Las partículas de barro son las más pequeñas, seguidas por suelo limoso, arena y grava. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos o USDA, por sus siglas en inglés, ha ideado otro sistema para clasificar las partículas del suelo. En este sistema el suelo es dividido en siete categorías: barro, suelo limoso y cinco diferentes tamaños de arena.

La textura del suelo está determinada por el porcentaje de arena, suelo limoso y barro en el mismo. Arendtsville tiene suelo margoso, Highfield tiene suelo franco limoso y Steinsberg tiene suelo limo arenoso. Estos son ejemplos de los tipos de suelo y sus diferentes texturas. La estructura del suelo se ve influenciada por la textura y la añadidura de pequeñas partículas a partículas más grandes; la cantidad que se adhiere está determinada por la cantidad de materia orgánica presente.

Los espacios porosos en la tierra normalmente son llenados con aire o agua. Si la cantidad de agua aumenta, la cantidad de aire disminuirá. Los poros de la tierra drenada correctamente tienen ciertas características físicas que, después de un periodo de fuertes lluvias, permite que el agua se drene rápidamente y que el aire regrese a su porcentaje original.

La cantidad de materia orgánica es un factor importante en la estructura del suelo. La materia orgánica consiste en partes muertas o en descomposición de plantas y animales.

La capacidad de intercambiar cationes (partículas con carga positiva) o la habilidad del suelo de almacenarlos depende, en gran parte, de la cantidad de barro y materia orgánica en el mismo. El barro y la materia orgánica contienen en su mayoría partículas con carga negativa que atrae a los cationes. Nutrientes aplicados como amonio, nitrógeno, potasio, calcio y magnesio se sujetan por sí solos a las partículas con carga negativa. Este fenómeno es llamado intercambio de cationes, y permite al suelo ser el depósito de nutrientes para las plantas.

Antes de seleccionar un sitio para la huerta, consulte un mapa de suelos del condado. Hay estudios disponibles en la mayoría de las oficinas de Servicios de Conservación de los Recursos Naturales (Natural Resources Conservation Service) en Pennsylvania. Estas publicaciones son valiosas para determinar si su lugar en particular tiene algún requisito específico para operar una huerta a largo plazo. Además de las copias de mapas, los productores pueden accesar a información detallada en línea. El mapa del suelo es otorgado por el Programa de Tecnología Geoespacial de Penn State Extension. Si su huerta se localiza fuera de Pennsylvania, puede accesar a información sobre el suelo en el sitio web del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y Servicios de Conservación de los Recursos Naturales (Natural Resources Conservation Service). Una evaluación más detallada del sitio probablemente esté justificada y recomendamos que una retroexcavadora se utilice para cavar hoyos de 5 a 7 pies de profundidad para que se pueda examinar y dar una descripción del suelo. Una prueba similar a la prueba de filtración utilizada cuando se instalan sistemas sépticos puede ser recomendable en el lugar donde se tengan dudas del funcionamiento del drenaje interno del suelo. Los suelos drenados incorrectamente suelen tener capas horizontales de materiales en colores claros.

Aunque el pH y la fertilidad suelen considerarse como factores importantes para el suelo en las huertas, el drenaje interno es, de hecho, lo más importante. La fertilidad del suelo puede ser corregido aplicando fertilizante o incrementando el nivel de materia orgánica. El ph puede ser corregido y no suele ser un factor limitante a menos que el sitio sea ácido en exceso. En cuyo caso, la profundidad de la capa de tierra arada se corrige con aplicaciones de cal.

El mejor suelo es uno margoso bien drenado de mínimo 3 a 4 pies de profundidad. Un buen drenaje, sin embargo, es más importante que la profundidad. En la figura 1.1, los suelos del punto B son más propensos a ser los más superficiales a causa de la erosión, mientras que los del punto D tienden a ser los más ricos. La fertilidad del suelo sería de mediana a baja. Los suelos excesivamente fértiles pueden causar crecimiento desmedido de árboles a expensas de la producción frutal. Agregar fertilizante aumenta el vigor de los árboles y es más fácil que intentar reducirlo. Los árboles frutales crecen de manera adecuada en suelos con un pH de 6.0 a 6.5. Niveles más bajos o más altos causan deficiencias nutricionales.

Una vez que se ha seleccionado el sitio, se debe preparar. Si se va a reemplazar una huerta preexistente, particularmente una huerta de fruta con semillas acorazadas, es importante hacer una prueba de nematodos antes de quitar los árboles viejos para determinar si necesita fumigación. Después, tomar una prueba de fertilidad del suelo. Penn State proporciona un servicio (con costo) de análisis de suelo a través del Laboratorio de Servicios de Análisis Agrícolas (Agricultural Analytical Services Laboratory). Puede contactarlos a través del sitio web o llamando al (814) 863-0841. También hay laboratorios privados que pueden realizar el servicio. Cuando se comienza en una huerta nueva, puede que quiera considerar que el laboratorio analice el nivel de materia orgánica. La materia orgánica es una consideración importante al determinar que tan vigoroso o fértil el suelo puede ser. Si se va a reemplazar una huerta existente o desea despejarla para comenzar de cero, tome una muestra del suelo después de retirar los árboles y tantas raíces como sea posible. Un arado y nivelado inicial también debería hacerse antes de tomar la muestra del suelo. Así, cualquier resto de subsuelo que salga a la superficie puede ser completamente mezclado.

Si el sitio ha sido utilizado como campo de cultivo o para pastura, asegúrese de tomar la muestra de nematodos. Para más información de manejo de nematodos, vea Problemas de Nematodos en Arboles Caducifolios Frutales Parte II (Nematode Problems in Deciduous Fruit Trees in Part II). Examine el campo antes de trabajarlo en busca de malezas perenne. Si hay multiflora rosa, cardo, hiedra venenosa o almez en el campo, se debe de tratar durante el verano u otoño con glifosato. Si el problema es que la hierba ha estado por años, controlarla requerirá dos o tres tratamientos con glifosato. Es mejor ir al subsuelo tan profundo como sea posible. Dirigir un vástago profundo en dos direcciones a través del campo romperá cualquiera de las capas duras existentes.

Arando cualquier rastrojo dejado por el cultivo a finales del verano aumentará la materia orgánica del suelo. Después de que la cosecha ha sido arada, tome un análisis de suelo antes de hacer el arado final con discos y la nivelación del mismo. Incorpore las modificaciones necesarias, como cal, fósforo o potasio.
El césped de la huerta debe ser plantado el otoño previo a que los arboles sean plantados. La cubierta de pasto utilizada tradicionalmente es Kentucky-31 festuca alta. Se fija por sí mismo rápidamente y es una cubierta durable para el cultivo, aunque requiere podadas frecuentes durante la temporada de crecimiento. El momento ideal para sembrar estas semillas es a mediados de Agosto o finales de Septiembre. Siembre la semilla a una medida de 20 a 40 libras por acre.

Este artículo también está disponible en inglés .

Source: Penn State Tree Fruit Production Guide .

Authors

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