Biocontrol de garrapatas con vertebrados
Gallinas buscando alimento en pasto alto, donde pueden encontrar y consumir garrapatas. Créditos de la fotografía: Suzie’s Farm vía Flickr, utilizada bajo licencia CC BY-NC-ND 2.0.
Las garrapatas pueden picar a las personas y transmitir patógenos que causan enfermedades. Por ello, reducir las picaduras y controlar las poblaciones de garrapatas alrededor de viviendas y edificios es una prioridad en áreas donde son abundantes.
Existen diversos métodos para disminuir el riesgo de picaduras, como el uso de repelentes. Sin embargo, las opciones para el control de garrapatas a gran escala son más limitadas. Entre ellas se encuentran la eliminación de hábitats favorables para las garrapatas, la instalación de barreras de mantillo o piedra alrededor del césped para restringir su movimiento, el uso de tubos antigarrapatas para tratar roedores silvestres y la aplicación de acaricidas (pesticidas específicos contra garrapatas) en las áreas infestadas.
Estas estrategias pueden resultar costosas o difíciles de implementar. Por ello, existe interés en alternativas biológicas, como el uso de animales que supuestamente se alimentan de garrapatas. En particular, se sugiere que criar gallinas o gallinas de Guinea en patios traseros reduce la cantidad de garrapatas, y que las zarigüeyas silvestres las controlan de forma natural.
Pero ¿Qué indica la evidencia científica al respecto? ¿son ciertos estos comentarios? ¿tener gallinas o zarigüeyas reduce la población de garrapatas? La investigación disponible es limitada. En general, los estudios indican que las gallinas y las gallinas de Guinea sí consumen garrapatas, pero no en cantidades suficientes para reducir sus poblaciones. En cuanto a las zarigüeyas, la evidencia sugiere que probablemente no consumen garrapatas en cantidades significativas.
Gallinas de Guinea
Tres estudios han examinado si las gallinas de Guinea se alimentan de garrapatas en América del Norte. Dos de ellos se centraron en las garrapatas de patas negras (también llamadas garrapatas de los ciervos), mientras que el tercero se centró en las garrapatas estrella solitaria. Los tres estudios encontraron que las gallinas de Guinea consumen garrapatas adultas, y dos informaron que esta alimentación redujo la población de garrapatas adultas. Sin embargo, dos de estos estudios también examinaron el impacto de la búsqueda de alimento de las gallinas de Guinea en ninfas de garrapatas. Las ninfas de garrapatas son más pequeñas que los adultos, por lo que existe un mayor riesgo de que una persona sea picada sin darse cuenta y contraiga un patógeno transmitido por garrapatas. Ambos estudios encontraron que las gallinas de Guinea no redujeron la población de ninfas de garrapatas. Además, las gallinas de Guinea sirvieron como hospedadores para ninfas de garrapatas, lo cual puede aumentar el número de garrapatas en una zona. Debido a esto, los estudios concluyeron que las gallinas de Guinea no son efectivas para controlar las garrapatas o para reducir el potencial de contraer patógenos transmitidos por garrapatas.

Gallinas
No se han realizado estudios sobre el uso de gallinas para controlar garrapatas en América del Norte. Algunos estudios realizados en África identificaron que las gallinas criadas en libertad con el ganado se alimentan de garrapatas y también limpian al ganado. Sin embargo, los estudios no cuantificaron el número de garrapatas en el ganado ni demostraron que esta eliminación fuera efectiva para reducir el número total de garrapatas presentes. Las especies de garrapatas en África eran diferentes de las encontradas en América del Norte y, debido a que estas garrapatas se concentraban en el ganado, eran fácilmente detectables por las gallinas. No está claro si esta investigación es aplicable a la cría de gallinas en patios traseros de América del Norte.

Zarigüeyas (oposum)
Un estudio evaluó qué tan “permisivos” eran distintos mamíferos hospedadores frente a larvas de garrapatas de patas negras. Para ello, se capturaron animales silvestres y se les infestó experimentalmente con larvas. En condiciones de laboratorio, se estimó que el 96,5 % de las larvas fueron “aparentemente consumidas”, y se calculó que cada zarigüeya podría ingerir más de 5.000 larvas por año, actuando como una “trampa ecológica”. Este único estudio es el origen de la idea de que las zarigüeyas consumen garrapatas en tal número que pueden afectar a la población total.
Consideraciones importantes a tener en cuenta: Las zarigüeyas están ampliamente distribuidas en zonas donde abundan las garrapatas de patas negras. En muchas áreas suburbanas hay altas densidades. Si realmente actuaran como “trampas ecológicas”, debería observarse una reducción evidente en las poblaciones de garrapatas y en la incidencia de la enfermedad de Lyme.
Un estudio reciente examinó el contenido estomacal de 32 zarigüeyas y no se encontró ni una sola garrapata. Además, una revisión de casi dos docenas de estudios sobre la dieta de las zarigüeyas tampoco reportó consumo de garrapatas. La conclusión más reciente es que las zarigüeyas probablemente no consumen grandes cantidades de garrapatas y no funcionan como trampas ecológicas.

Conclusión
Aunque los memes en redes sociales sugieren lo contrario, la evidencia científica indica que gallinas, gallinas de Guinea y zarigüeyas no consumen suficientes garrapatas como para reducir significativamente sus poblaciones en América del Norte.
Si su objetivo es disminuir la cantidad de garrapatas en su jardín, los métodos de manejo del paisaje, el uso de tubos antigarrapatas o la aplicación de acaricidas son estrategias más efectivas que depender de aves de corral o fauna silvestre.
Referencias y Lecturas Adicionales
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